Tu currículum es, sin duda, el documento más importante que vas a redactar durante la búsqueda de empleo. A menudo es tu primera oportunidad para demostrar que mereces una entrevista en tan solo unos segundos de lectura rápida.
La buena noticia es que redactar un buen currículum no tiene por qué llevarte días de prueba y error. Con la estructura adecuada, las palabras clave correctas y un enfoque en resultados cuantificables, puedes crear un currículum que sea claro, relevante y fácil de leer tanto para los reclutadores como para los sistemas de selección automatizada (ATS).
En esta guía, aprenderás paso a paso cómo redactar un currículum profesional en 2026. Abordaremos todo, desde elegir el mejor formato hasta destacar tus habilidades, adaptar el contenido a un puesto concreto y rematar con una carta de presentación convincente.
¿Qué es un currículum?
Un currículum es un breve resumen de tus logros profesionales, habilidades, titulaciones, formación, experiencia laboral y empresas en las que has trabajado. La palabra viene del francés, donde «résumé» significa «resumen». Eso es exactamente lo que debe ser un buen currículum.
Debe destacar tu experiencia más relevante y suele ocupar entre una y dos páginas. Su objetivo es sencillo: conseguirte una entrevista de trabajo. Por eso siempre debes adaptar tu currículum al puesto concreto al que te presentas.
Currículum frente a CV
Probablemente también hayas oído hablar del término «curriculum vitae» o «CV». En EE. UU., el CV se usa sobre todo en el ámbito académico. Ofrece una visión general completa de tu trayectoria académica y profesional, por lo que suele ser mucho más extenso que un currículum. Sin embargo, en el Reino Unido y en la mayor parte de Europa, «CV» es simplemente la forma coloquial de referirse a un currículum.
Sea como sea, un currículum no es la historia completa de tu vida. Es un resumen claro y conciso de tu experiencia más relevante. Ahora, veamos cómo redactar uno.
En resumen: aquí tienes una guía en vídeo paso a paso sobre cómo redactar un currículum profesional en 2026
Si ya sabes lo que debe incluir tu currículum y solo quieres un resumen rápido e informativo, o si tienes poco tiempo, échale un vistazo a nuestra guía en vídeo paso a paso de 5 minutos.
Antes de empezar a redactar tu currículum
Antes de pasar a cómo redactar un currículum, te recomendamos que dediques unos minutos a investigar. Estos pocos minutos pueden ahorrarte horas de frustración y, en última instancia, facilitarte mucho la búsqueda de empleo.
Esto es lo que te recomendamos investigar antes de redactar tu currículum:
- Investiga sobre la empresa, sobre todo la página «Quiénes somos». Es un lugar ideal para buscar palabras clave que puedas usar en tu currículum o en tu carta de presentación. ¿Cuál es su declaración de misión y cuáles son sus valores?
- Investiga el puesto al que vas a optar. Los buenos currículos se adaptan a una oferta de trabajo concreta. Puedes hacerlo planteándote estas tres preguntas mientras lees la oferta: «¿Cuáles son las palabras clave esenciales? ¿Qué adjetivos, sustantivos y frases aparecen repetidamente? ¿Qué lenguaje utiliza la empresa?»
- Descubre tus puntos fuertes, ya que esto te facilitará identificar las cualidades que quieres destacar en tu currículum. Pregunta a la gente de tu entorno: «¿Cuáles son mis habilidades y capacidades, y cuáles son mis puntos débiles?». Además, repasa tus logros pasados. ¿Qué habilidades y capacidades te ayudaron a tener éxito en el pasado?
Otra forma de prepararte para redactar tu currículum es echar un vistazo a estos ejemplos de currículums bien documentados, adaptados específicamente y con el formato adecuado que hay en nuestra base de datos. Incluso puedes filtrarlos por tu puesto de trabajo.
Cómo redactar un currículum
Te guiaremos a través de nueve pasos esenciales para ayudarte a crear un currículum que destaque.
- Elige el formato de currículum adecuado. Los
diferentes formatos de currículum se adaptan a distintos tipos de personas que buscan empleo, dependiendo del nivel de experiencia y de los objetivos profesionales. Los tres formatos de currículum más utilizados son el cronológico, el funcional y el combinado (híbrido). - Añade tu información de contacto y datos personales.
Tu currículum debe incluir tu información de contacto y datos personales justo al principio, en lo que se conoce como «encabezado del currículum». El encabezado del currículum es algo más que tu nombre y datos de contacto. Dependiendo de tu trayectoria profesional, hay mucha más información que puedes (y debes) incluir en esta sección. Para saber qué incluir, qué omitir y cómo darle formato, sigue leyendo. - Empieza con tu resumen profesional.
Un resumen profesional (también llamado perfil o resumen del currículum) es un párrafo breve que resume tus habilidades, experiencias y logros relevantes. Piensa en él como un adelanto del resto de tu currículum. - Enumera tu experiencia laboral relevante.
Esta es la sección más importante de tu currículum. Tienes que incluir información clave como: nombres de empresas, ubicaciones, títulos de los puestos, cargos ocupados, fechas de empleo y responsabilidades que has tenido. Sé claro, evita las palabras de moda y utiliza verbos de acción contundentes con palabras clave de la descripción del puesto. - Resume tu formación académica.
La sección de resumen de formación, aunque importante, varía en relevancia según la etapa de tu carrera profesional. Como profesional con experiencia, da prioridad a tu trayectoria laboral y a tus habilidades, dejando la formación para después. Sé conciso e incluye la universidad, el título y el año de graduación. - Destaca tus habilidades técnicas y interpersonales.
Las habilidades se dividen en dos categorías: técnicas e interpersonales.
1. Las habilidades técnicas se pueden enseñar y medir, se adquieren mediante formación e incluyen conocimientos informáticos, habilidades lingüísticas, gestión de proyectos, etc.
2. Las habilidades interpersonales, relacionadas con rasgos de personalidad, pueden mejorar tanto la vida laboral como la personal, y abarcan la comunicación, el liderazgo y la gestión del tiempo, entre otras. - Añade secciones opcionales al currículum.
Estas pueden incluir: logros y premios, certificaciones y licencias, habilidades lingüísticas, publicaciones, referencias, aficiones, redes sociales, voluntariado o secciones personalizadas. - Haz que tu currículum sea compatible con los sistemas ATS.
Elige el formato adecuado e incluye palabras clave relevantes en el contenido para que tu currículum supere el filtro del ATS y aumentes tus posibilidades de que te contraten. - Remata el conjunto con una carta de presentación.
Una buena carta de presentación debe responder a las siguientes preguntas:
1. ¿Quién eres?
2. ¿Por qué te interesa trabajar para esa empresa?
3. ¿Por qué eres el candidato ideal para el puesto vacante?
4. ¿Cómo puedes aportar valor a la empresa?
En los siguientes capítulos, analizaremos cada paso con más detalle y te daremos consejos útiles y ejemplos.
Paso 1: Elige el formato adecuado para tu currículum
Una vez que sepas qué requieren la empresa y el puesto, y hayas identificado tus puntos fuertes y débiles, estarás listo para elegir el formato de currículum adecuado.
Toma esta decisión en función de la etapa en la que te encuentres en tu carrera profesional:
- ¿Eres un profesional con experiencia? Entonces deberías elegir un formato de currículum que destaque tu experiencia.
- ¿Acabas de graduarte? Entonces, tu currículum debería destacar las habilidades transferibles que has adquirido durante tus estudios.
- ¿Estás cambiando de carrera profesional? En ese caso, una combinación de ambos te dará los mejores resultados.
- ¿Buscas un puesto o un sector en el que primen las habilidades? Hoy en día, la contratación basada en habilidades está en auge. Un formato de currículum funcional o combinado se centrará en mostrar tus habilidades.
Elige la mejor opción para tu carrera entre los tres formatos de currículum más habituales que se utilizan hoy en día:
- Formato de currículum cronológico. Probablemente la mejor opción para profesionales con experiencia. Enumera los puestos de trabajo y los logros del candidato en orden cronológico. Sección principal del currículum: Experiencia laboral.
- Formato funcional. Ideal para recién graduados, profesionales de las tecnologías de la información u otras profesiones basadas en habilidades. Destaca las habilidades en lugar de la experiencia. Sección principal del currículum: Habilidades.
- Formato de currículum mixto. Una combinación de los dos anteriores.
Echemos un vistazo a cómo son estos formatos de currículum en la práctica:
cronológico del currículum

de currículum funcional

de currículum combinado

El formato de currículum que elijas determinará cómo organizas la información en tu currículum. Además, llamará la atención sobre algunas cosas y la desviará de otras.
Tómate tu tiempo para entender tus puntos fuertes y débiles y elige en consecuencia.
Lo que quieres es que el reclutador lea desde el principio las partes más destacadas y relevantes de tu currículum. Para más información, echa un vistazo a la guía sobre cómo elegir el formato de currículum adecuado.

Paso 2: Añade tu información de contacto y datos personales
Tu información de contacto y datos personales siempre deben aparecer en la parte superior de tu currículum, en lo que se conoce como «encabezado del currículum».
En comparación con las demás secciones del currículum, rellenar la sección de información de contacto puede parecer muy fácil. Al menos, hasta que empiezas a hacerte más preguntas.
¿Deberías poner tu dirección en el currículum? ¿Cómo incluir las redes sociales, y deberías hacerlo? ¿Y qué hay de la fecha de nacimiento?
Bueno, veamos:
- Nombre. Absolutamente necesario. Pon primero tu nombre y luego tus apellidos. El segundo nombre es opcional.
- Título. Opcional. Si solicitas un puesto en un ámbito tradicional o especializado, es recomendable añadir tu doctorado, MBA u otros títulos.
- Dirección de correo electrónico. Absolutamente necesaria, incluso cuando envíes tu solicitud por correo electrónico. Tu dirección de correo electrónico debe tener un aspecto profesional (p. ej., john.day@gmail.com, NO johnny69@gmail.com). Usa siempre tu dirección de correo personal, no la que tiene el dominio de tu empresa actual.
- Dirección postal. Algo problemático. Tu barrio puede decir mucho de ti en algunos casos, y revelar que vives en una zona concreta puede dar lugar a discriminación. Por otro lado, si vives en la misma ciudad que la empresa, puede ayudarte a conseguir el trabajo, ya que le ahorra a la empresa el gasto que supondría un paquete de reubicación (por supuesto, solo si el trabajo no es a distancia).
- Número de teléfono. Imprescindible. Muchas empresas te llamarán por teléfono para concertar una entrevista, en lugar de hacerlo por correo electrónico.
- LinkedIn. Recomendado. Y si aún no tienes un perfil en LinkedIn, plantéate crear uno. Asegúrate de que tu perfil esté completo y actualizado.
- Redes sociales. Opcional. Inclúyelas solo si están relacionadas con tu trabajo. GitHub, Behance e incluso tu perfil de Facebook o Instagram valen (si publicas contenido relacionado con tu profesión de forma habitual). Aquí tienes algunos consejos sobre cómo incluir tus redes sociales.
- Blog/página web. Opcional. Igual que con las redes sociales. Si tienes un blog, una página web o un portafolio digital relacionado con tu profesión, no dudes en mostrarlo.
- Foto. Es un tema delicado. Depende del país. En la mayoría de los países de habla inglesa, no se suele añadir una foto. Echa un vistazo a esta guía para saber si deberías incluir una foto en tu currículum.
Paso 3: Empieza con tu resumen profesional
Tu resumen profesional debería ser una lista de unos 4 o 5 puntos o un párrafo breve que resuma tus habilidades, experiencias y logros relevantes.
Puedes considerarlo como un adelanto del resto de tu currículum. Asegúrate de que sea lo suficientemente interesante como para captar la atención del responsable de contratación desde el primer momento.
Pero, ¿cómo se escribe un buen resumen profesional?
- Escribe tu resumen profesional al final. Es sorprendentemente fácil si ya has terminado las demás secciones de tu currículum.
- El primer punto debe describir tu cargo profesional. No te olvides de añadir el número de años de experiencia. Escríbelo en negrita si la cifra es especialmente impresionante.
- Elige las partes más destacadas de tu currículum y reescríbelas en puntos concisos y llamativos. Despierta el interés de tu posible empleador para que siga leyendo.
- Llena tu resumen profesional con palabras clave relevantes. Piensa en los sistemas de selección automática (ATS). Esto te ayudará a superar las preselecciones automáticas.
- Cuantifica cada logro si es posible. Así darás una imagen aún más profesional.
- Vincula cada punto a los requisitos que se indican en la oferta de trabajo.
Si lo haces todo bien, deberías acabar con algo como esto:

Paso 4: Enumera tu experiencia laboral relevante
La sección de experiencia laboral es lo que la mayoría de la gente se imagina cuando piensa en un «currículum».
El truco está en centrarte en tus logros pasados, no en tus responsabilidades.
Es probable que los responsables de contratación ya sepan cuáles eran tus responsabilidades. En la mayoría de los casos, tu puesto de trabajo lo dice todo.
Si quieres destacar, lo mejor es que les cuentes cómo destacaste en tu trabajo anterior.
Y no hay forma más eficaz de hacerlo que mencionando tus logros.
Pero, ¿cómo incluyes tu experiencia laboral en un currículum?

- Coloca la sección de experiencia laboral en el lugar adecuado. Si puedes presumir de mucha experiencia profesional, ponla justo debajo del resumen de tu currículum. Si aún no tienes suficiente experiencia, colócala justo debajo de la sección de formación. Por último, si prefieres destacar tus habilidades en lugar de tu experiencia, pon la sección de habilidades en primer lugar.
- Ponle un título adecuado. Que sea sencillo y opta por «Experiencia laboral» o «Historial laboral», ya que es posible que los sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) no entiendan otros títulos.
- Enumera tus trabajos en orden cronológico inverso. Empieza por tu experiencia más reciente y ve retrocediendo a partir de ahí. Según tu nivel de experiencia, decide hasta cuándo debe remontarse tu currículum.
- No incluyas la descripción del puesto. En lugar de enumerar lo que se suponía que tenías que hacer, intenta contarles a tus posibles empleadores qué resultados positivos conseguiste.
- Escribe en pasado. Esto te ayudará a centrarte en tus logros pasados en lugar de en tus responsabilidades. Además, suena mejor.
- Demuestra tu capacidad para resolver problemas. Al fin y al cabo, los responsables de contratación quieren saber qué tal se te da resolver problemas reales. No hay mejor forma de demostrar tu capacidad para resolver problemas que describir brevemente cómo has resuelto situaciones difíciles en el pasado. Sigue el esquema PAR: ¿Cuál fue el (P)roblema? ¿Qué (A)cción emprendiste? ¿Cuál fue el (R)esultado?
- Cuantifica los resultados. A los responsables de contratación les encantan los resultados medibles. Por eso, a menudo una sola cifra dice más que mil palabras. No digas que «aumentaste significativamente los ingresos de la empresa». En su lugar, no tengas miedo de presumir de haber «aumentado los ingresos de la empresa en un 20 %».
- Usa viñetas. Las viñetas te ayudan a estructurar cada apartado. Intenta limitarte a unas 5 viñetas por puesto de trabajo.
- Evita las palabras de moda. Hay frases que la gente ha usado tanto en sus currículos que han perdido todo su significado. Hoy en día, todo el mundo parece ser un pensador creativo y original con un don para la innovación. Pero, en realidad, muy pocas personas lo son de verdad. Echa un vistazo a otras 10 palabras de moda que deberías dejar de usar en tu currículo
- Usa verbos de acción. A diferencia de las palabras de moda, los verbos de acción tienen el peso que necesitas para convencer a un empleador de que te contrate. Por mencionar solo algunos, son palabras como «desarrollé», «aumenté», «facilité» y otras. Para ver más verbos de acción, echa un vistazo a nuestra guía rápida para currículos.
- Palabras clave. Vuelve a leer la descripción del puesto y selecciona con cuidado las palabras clave más importantes. Son las que mejor describen el puesto al que te presentas y las que llamarán la atención del sistema ATS.
Al final, tu sección de experiencia laboral debería quedar más o menos así:

Paso 5: Resume tu formación
La sección de resumen de formación es donde enumeras tus títulos y logros académicos relevantes.
Dependiendo de tu título y de en qué punto de tu carrera te encuentres, puede ser la parte menos importante o la más importante de tu currículum.
¿Eres un profesional con experiencia?
A medida que vas adquiriendo más experiencia, la sección de formación pasa a un segundo plano frente a tu trayectoria laboral y tus habilidades técnicas.
En otras palabras, la sección de formación debe ir después de la de experiencia laboral, y no al revés. Tampoco debe ser demasiado extensa. Por ejemplo, tus notas ya no son relevantes.
Basta con que incluyas el nombre de tu universidad, el título que obtuviste y el año en que te graduaste.
Aquí tienes un ejemplo:

¿Acabas de graduarte?
Entonces, tu título sigue siendo una de tus mejores bazas.
En la práctica, esto significa que deberías colocar la sección de formación al principio de tu currículum, justo entre el resumen profesional y la sección de experiencia laboral.
Además, debería ser un poco más extensa.
Estas son las cosas que deberías añadir a tu sección de formación si eres estudiante o acabas de graduarte:
- Premios académicos. AP Scholar, Premio Duque de Edimburgo, Premio Nacional al Mérito, Premio del Presidente, premios por asignaturas, lista de honor del decano, etc.
- Becas. Becas deportivas, becas para mujeres, becas creativas, etc.
- Congresos y simposios académicos. No te olvides de mencionar el ámbito y el título de la ponencia que presentaste en un congreso.
- Asociaciones estudiantiles relevantes. Clubes de debate o de programación. Si formaste parte de algún comité estudiantil, menciónalo también.
- Nota media (GPA). Solo incluye tu nota media si fue superior a 3,0 en una escala de 4,0. Si tu nota media global fue inferior, menciona tu nota media global. Como alternativa, menciona si obtuviste la calificación de «summa cum laude» o «magna cum laude».
- Publicaciones académicas. Elaborar un trabajo académico digno de ser publicado causa buena impresión, sea cual sea el contexto.
Al final, tu sección de formación puede quedar así:

Paso 6: Destaca tus habilidades interpersonales y técnicas
La contratación basada en competencias ha ido en aumento en los últimos años. De hecho, el 85 % de los empleadores recurre a la contratación basada en competencias (frente al 81 % en 2024 y el 73 % en 2023), según un informe de 2025.
Lo que significa que las habilidades (y saber cómo presentarlas) son más importantes que nunca.
Toma esto como una señal para empezar a considerar tus habilidades como un arma secreta, una que te ayude a crear un currículum que destaque y a sacar el máximo partido a cada oportunidad.
Antes de ponerte a escribir, debes saber que hay dos tipos de habilidades: las habilidades técnicas y las habilidades interpersonales.
- Las habilidades técnicas se pueden aprender, enseñar y, lo más importante, medir. Adquirirlas requiere un esfuerzo deliberado, formación y tiempo. Por ejemplo: conocimientos informáticos, idiomas, destrezas manuales, matemáticas, gestión de proyectos, etc.
- Las habilidades blandas están ligadas a tus rasgos de personalidad. Estas habilidades pueden formar parte de tu educación, o puedes adquirir algunas más adelante en la vida a través del desarrollo personal. Estas habilidades pueden aportar valor a cualquier trabajo, así como a tu vida privada. Algunos ejemplos de habilidades blandas son: la comunicación, el liderazgo, la gestión del tiempo, la creatividad, la toma de decisiones, etc.
Pero, ¿cómo hacer que tus habilidades destaquen en tu currículum?
- Elige un formato de currículum funcional (también conocido como currículum basado en habilidades). A diferencia del currículum cronológico convencional, el currículum basado en habilidades da prioridad a tus habilidades y capacidades frente a tu trayectoria laboral o tu formación académica.
- Céntrate en lo más relevante. ¿Tienes alguna de las habilidades mencionadas en la oferta de trabajo que te interesa? Genial. Asegúrate de incluirlas en la sección de habilidades de tu currículum.
- Organiza tus habilidades en subcategorías. Divide la sección de habilidades en varias subsecciones, como habilidades informáticas, habilidades interpersonales, idiomas y otras.
- No subestimes las habilidades interpersonales. El 67 % de los responsables de RR. HH. afirmaron que contratarían a un candidato con buenas habilidades interpersonales aunque le faltaran habilidades técnicas. Por el contrario, solo el 9 % contrataría a alguien con buenas credenciales técnicas pero con habilidades interpersonales débiles.
- Hay habilidades que no debes incluir. Nunca incluyas habilidades que no tengas, habilidades que no tengan nada que ver con el trabajo, habilidades que todo el mundo debería tener o habilidades que hayan quedado obsoletas.

Paso 7: Añade secciones opcionales al currículum
Además de las secciones estándar del currículum que acabamos de mencionar, también hay secciones opcionales.
Una buena regla general es añadir una sección opcional solo si es relevante para el trabajo al que estás solicitando. Si se hacen bien, estas secciones pueden ayudarte a:
- Compensar la falta de experiencia
- Destacar habilidades y conocimientos adicionales
- Dar a conocer al empleador más detalles sobre quién eres
Estas son algunas de las secciones opcionales más comunes:
Habilidades técnicas
Esta sección puede ser un buen complemento a la hora de solicitar (¡sorpresa!) puestos técnicos.
Algunos ejemplos de habilidades técnicas son: lenguajes de programación, dominio de software, gestión de proyectos y análisis de datos.
Las habilidades técnicas suelen ser cuantificables, así que si decides incluirlas en tu currículum, usa un gráfico o una escala para mostrar tu nivel. Añadir elementos visuales a tu currículum no solo queda bien, sino que también demuestra tu capacidad para ser preciso y analítico.
Logros y premios
Becas, concursos, premios relacionados con el trabajo o incluso ascensos a puestos de liderazgo en tu empresa: todo esto puede considerarse logros profesionales importantes.
Puedes repartirlos por otras partes de tu currículum o incluirlos en una sección específica. Esta última opción te permite resaltarlos de verdad.
Y si decides incluirlos en una sección aparte del currículum, no te olvides de mencionar las fechas y el nombre de la empresa o institución en la que has conseguido ese logro.
Referencias profesionales
En el competitivo mercado laboral actual, unas buenas referencias profesionales pueden marcar la diferencia. Plantéate incluir una sección de «Referencias profesionales» en tu currículum para que los posibles empleadores puedan acceder fácilmente a estos valiosos recursos.
¿Cómo presentar las referencias en el currículum? Esto es lo que debes indicar para cada referencia:
- Su nombre completo
- Su cargo actual y la organización en la que trabaja
- Sus datos de contacto (basta con el correo electrónico y el número de teléfono)
- Tu relación con ellos (p. ej., antiguo jefe)
Asegúrate de tener su permiso e infórmales cuando estés buscando trabajo activamente.
Una vez que decidas quiénes quieres que sean tus referencias, es el momento de preguntarles si están de acuerdo. A continuación te explicamos cómo pedirle a alguien que sea tu referencia por correo electrónico.
Certificaciones y licencias
Nunca está de más incluir en tu currículum los certificados y cursos que has completado con éxito.
Sin embargo, ten en cuenta que deben estar relacionados con el puesto al que te estás postulando.
Si quieres añadir un certificado a tu CV pero no sabes muy bien dónde encontrar el mejor curso para ti, echa un vistazo a esta lista cuidadosamente seleccionada de los mejores cursos online que te ayudarán a conseguir un trabajo.
Publicaciones
En esta sección, puedes mencionar todas las conferencias, presentaciones y publicaciones escritas relevantes.
Esta sección resulta especialmente útil si trabajas en el ámbito académico, el marketing o el periodismo.
No obstante, inclúyela también en tu currículum si solicitas un puesto que requiera que seas experto en el tema sobre el que has escrito.
Voluntariado
En esta sección se enumeran tus actividades de voluntariado. Debes tratarla de forma similar a la sección de experiencia laboral. La razón es que, tanto si tu trabajo fue remunerado como si no, sigue siendo una experiencia de la vida real.
Esto es especialmente cierto si estás empezando tu carrera profesional. En ese caso, no dudes en colocar la sección de voluntariado al principio de tu currículum.
Por otro lado, si eres un profesional con experiencia, coloca esta sección más hacia el final de tu documento.
Aficiones
Esta es la parte más personal de tu currículum. Aquí, déjate llevar un poco y deja que tu personalidad brille. Enumera tus aficiones e intereses, incluso los más peculiares o singulares.
Las aficiones son una forma estupenda de que el responsable de contratación te vea más como una persona y menos como un simple nombre escrito en un papel. También pueden servir para romper el hielo durante la entrevista.
Christy
: «De verdad, suena muy sencillo, pero una de las mejores formas de destacar con tu currículum es solicitar puestos para los que encajas perfectamente. Mucha gente envía su solicitud “por si acaso me tienen en cuenta aunque solo cumpla algunos de los requisitos” y luego se desanima cuando la rechazan. La empresa ha dedicado tiempo a averiguar exactamente lo que necesita y está pagando a su personal o a un reclutador para encontrarlo. Fíjate bien en los requisitos mínimos o imprescindibles, envía tu solicitud a puestos para los que encajas a la perfección, ¡y tendrás mucha más suerte!«
– Christy Morgan, experta
en RR. HH.
Una vez que hayas añadido todas las secciones adecuadas a tu currículum, ¡ya casi has terminado!
Pero antes de empezar a escribir tu carta de presentación o de darle a «enviar», hay una última cosa que debes comprobar, y podría marcar la diferencia.
Paso 8. Haz que tu currículum sea compatible con los sistemas ATS
Hoy en día, la mayoría de las empresas (sobre todo las más grandes) usan sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) para escanear, clasificar y filtrar los currículos antes incluso de que un reclutador los revise.
Básicamente, el ATS actúa como primer filtro. Analiza tu currículum en busca de palabras clave, habilidades y formatos que reconozca. Si no le gusta lo que ve, es posible que tu currículum nunca llegue al escritorio del reclutador.
Entonces, ¿cómo te aseguras de que tu currículum supere el filtro de los bots y llegue a manos humanas?
Aquí tienes algunos consejos sencillos:
- Elige una plantilla compatible con los ATS. A los ATS les cuesta leer documentos con un formato complicado, así que evita fotos, fuentes poco habituales, títulos de secciones poco comunes, gráficos y estructuras de dos columnas.
- Adapta tu currículum a la descripción del puesto. Lee atentamente la oferta de trabajo y busca palabras o frases que se repitan: esas son las palabras clave que busca el ATS. Incorpóralas de forma natural en tu currículum, o ahorra tiempo con la herramienta de adaptación de currículums de Kickresume, que lo hace automáticamente.
- No pongas tu información de contacto en el encabezado del currículum. Es posible que algunos ATS no puedan leer la información del encabezado.
- Guarda tu currículum en el formato adecuado. La mayoría de los programas ATS pueden leer fácilmente archivos PDF o .docx basados en texto. Solo tienes que comprobar bien la oferta de empleo para ver si hay instrucciones específicas antes de subirlo.
¿La buena noticia? Crear un currículum compatible con los ATS es ahora más fácil que nunca. Solo tienes que subir tu currículum al verificador de ATS de Kickresume y nosotros nos encargaremos del trabajo duro por ti. Obtendrás una puntuación clara, verás qué palabras clave o secciones necesitan mejorar y sabrás exactamente cómo hacer que tu currículum destaque.
Paso 9: Remata con una carta de presentación
¡Uf! Ya casi has terminado de redactar tu currículum. Solo te queda retocarlo un poco, revisar la ortografía, elegir la plantilla adecuada y ya podrás darle al «enviar», ¿verdad?
Bueno, no del todo. Al menos, no te recomendamos que lo envíes… todavía.
La verdad es que los currículos suelen quedar de lado cuando no van acompañados de una carta de presentación. Sería una pena que te pasara esto, sobre todo después de todo el tiempo que has dedicado a crearlo.
Una buena carta de presentación es una forma de destacar entre la competencia. Es donde puedes demostrarle al responsable de contratación que vas en serio.
Y, si acabas de salir de la universidad o estás cambiando de carrera, esta guía paso a paso sobre cómo escribir una carta de presentación sin experiencia te mostrará en qué debes centrarte.
Aquí tienes 4 preguntas que te servirán de guía a la hora de redactar tu carta de presentación:
- ¿Quién eres (profesionalmente)?
- ¿Por qué te interesa trabajar en su empresa?
- ¿Por qué eres el candidato ideal para el puesto vacante?
- ¿Cómo puedes aportar valor a su empresa?
Al final, tu carta de presentación debería quedar más o menos así:
¿Quieres más inspiración? Echa un vistazo a más de 2.200 ejemplos de cartas de presentación según tu profesión.
Y si de verdad quieres una carta de presentación que deje huella, nosotros te ayudamos. De hecho, estamos seguros de que esta será la única guía de cartas de presentación que necesitarás jamás.

Consejos finales antes de hacer clic en «Enviar»
- Cuanto más antigua sea la oferta de trabajo, menos detalles debes incluir. En otras palabras, no pongas 13 puntos en una oferta de hace 5 años.
- Aprovecha las horas de menor actividad para llamar más la atención, sobre todo si te diriges directamente a un empleador. Los responsables de contratación están muy ocupados y lo ideal es que reciban tu currículum cuando tengan tiempo suficiente para leerlo con detenimiento.
- Revisa tu currículum en busca de errores ortográficos. Si el inglés no es tu lengua materna, es posible que los empleadores estén dispuestos a pasar por alto los errores gramaticales que cometas en tu currículum. Los errores ortográficos, en cambio, son imperdonables. La función de corrección ortográfica de tu ordenador puede ayudarte a solucionarlos.
- Adapta tu currículum a cada solicitud de empleo. Cada empresa es diferente. Y cualquier responsable de contratación se dará cuenta si les has enviado el mismo currículum genérico que a todos los demás. Así que asegúrate de adaptar tu currículum a cada empresa en concreto para aumentar tus posibilidades de que te contraten.
- Redacta bien el correo electrónico de presentación. No importa que tengas el mejor currículum del mundo si nadie llega a leerlo. Adjúntalo a un correo que llame la atención del empleador desde el primer momento. Presta especial atención al asunto del correo, que debe animarles a leer todo el mensaje, incluidos los archivos adjuntos.
- Comprueba tu currículum con una herramienta de verificación de ATS. Muchas empresas utilizan sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) para filtrar currículums. Herramientas como el verificador de ATS de Kickresume pueden ayudarte a asegurarte de que tu currículum está optimizado para superar estos filtros automáticos.
¡Buen trabajo, lo has conseguido! Si aún necesitas más información sobre cómo redactar un currículum, puedes profundizar más en nuestra guía paso a paso.
Este artículo se ha actualizado recientemente. El artículo original lo escribió Noel Rojo en 2019.