La sección de experiencia laboral es la parte más importante de tu currículum. Es donde demuestras tus habilidades, tus logros y el impacto real que has tenido en tus anteriores empresas. Hacerlo bien puede marcar la diferencia entre conseguir una entrevista o que te pasen por alto.
Pero también es la parte más difícil de tu CV. Sigue leyendo para descubrir cómo describir correctamente tu experiencia laboral en tu currículum.
Mientras que una sección de experiencia laboral bien redactada puede conseguirte un trabajo, una mal redactada puede arruinar fácilmente tus posibilidades de conseguir una entrevista. Te enseñaremos cómo redactarla y qué incluir en ella para obtener los mejores resultados.
En resumen: Aprende a redactar la sección de experiencia laboral en 60 segundos
La sección de experiencia laboral enumera tus trabajos anteriores en orden cronológico inverso, empezando por tu puesto más reciente. Para cada trabajo, incluye el cargo, el nombre de la empresa, la ubicación y las fechas, seguidos de entre 2 y 4 puntos clave. Empieza cada punto con un verbo de acción y céntrate en logros cuantificados («Aumenté las ventas un 20 % en seis meses») en lugar de en tareas rutinarias. Da más detalles sobre los puestos recientes y relevantes, resume brevemente los más antiguos y adapta cada entrada al trabajo que solicitas incorporando palabras clave de la oferta.
Formato por entrada: Título del puesto — Empresa, Ubicación — Fechas → 2 a 4 puntos, cada uno empezando con un verbo de acción y, cuando sea posible, una cifra.
¿Qué es la sección de experiencia laboral en un currículum?
La sección de experiencia laboral de un currículum (también llamada «experiencia profesional», «historial laboral» o «historial de empleo») es donde enumeras los puestos que has ocupado, las responsabilidades que tenías y los resultados que conseguiste en cada uno. Suele ser la sección que los reclutadores leen primero y, para la mayoría de los candidatos, es la que más peso tiene en la decisión de contratación.
Una entrada completa para cada trabajo incluye:
- Cargo
- Nombre y ubicación de la empresa
- Fechas de empleo (mes y año)
- Entre 3 y 7 puntos que recojan tus responsabilidades clave y, sobre todo, tus logros cuantificables
Enumera tus puestos en orden cronológico inverso, empezando por tu trabajo actual o más reciente. Así es como se ve una entrada:
Responsable de marketing | Brightwave Media, Austin, Texas | 2022–actualidad
- Lideré un cambio de imagen de marca que aumentó el tráfico orgánico de la web en un 45 % en 12 meses.
- Dirigí un equipo de 6 personas y un presupuesto anual de 400 000 dólares para contenidos.
Si lo haces bien, la sección de experiencia laboral de tu currículum demostrará el impacto que tuviste en tu trabajo anterior. Aquí te explicamos exactamente cómo redactar la tuya.
¿Dónde incluir tu experiencia laboral en el currículum?
En la mayoría de los casos, la sección de experiencia laboral debe ir justo después de tus datos de contacto y tu resumen profesional.
Pero no siempre es así. En algunas situaciones, quizá prefieras poner primero tus habilidades clave, tus logros más destacados o la sección de formación.
Así que, a la hora de decidir dónde colocar la sección de «Experiencia laboral» en tu currículum, depende del formato que elijas, que a su vez debería reflejar en qué etapa de tu carrera te encuentras. Por ejemplo:
- Si eres estudiante, recién graduado, un profesional que ha vuelto recientemente a estudiar o un investigador de doctorado, pon primero la sección de «Formación».
- Si estás cambiando de carrera o tienes un gran vacío laboral, la mejor estrategia es poner tus habilidades y logros por encima de la experiencia laboral.
- Si eres un profesional con más de cuatro años de experiencia y buscas crecer dentro del mismo sector, la sección de «Experiencia laboral» debería ir en primer lugar.
Elegir el formato de currículum adecuado (según tu situación profesional) garantiza que la información más importante destaque, dirigiendo la atención del responsable de contratación hacia lo que más importa. Puedes optar por un currículum cronológico, funcional o mixto:
Un currículum cronológico
El tipo de currículum más habitual.
Se estructura en torno a la sección de trayectoria profesional. Esto lo hace ideal para profesionales con experiencia que cuentan con varios años de trayectoria laboral. Presenta la información en orden cronológico inverso, colocando primero los datos más recientes.
El orden de las secciones en un currículum cronológico suele ser el siguiente: Datos de contacto > Resumen profesional > Experiencia laboral > Formación > Habilidades > Otros.
Un currículum funcional
Este tipo de currículum destaca y pone de relieve tus habilidades, logros, cualidades profesionales y características personales.
Funciona mejor para recién graduados, estudiantes, personas que se reincorporan al trabajo tras un permiso parental y quienes están cambiando de carrera; en otras palabras, para aquellos que quizá ya tengan las habilidades pero carezcan de experiencia (o tengan un vacío laboral en su currículum).
El orden de las secciones en un currículum funcional suele ser el siguiente: Datos de contacto > Resumen profesional / Objetivo del currículum > Competencias / Proyectos > Experiencia laboral / Formación > Otros.
Un currículum mixto
Un currículum combinado contiene elementos tanto del formato cronológico como del funcional. Para ello, incluye primero tus habilidades y logros relevantes y, a continuación, detalla tu trayectoria laboral y tu formación.
Es ideal para estudiantes, recién titulados o personas que cambian de carrera y que no encajan bien en otros formatos.
Un currículum combinado también te da la oportunidad de ordenar las secciones de la forma que mejor se adapte a tu trayectoria profesional particular. Por ejemplo, puedes poner la sección de logros clave en primer lugar si hay un éxito que realmente quieres destacar.
Qué incluir en la sección de experiencia laboral
Naturalmente, cuando la gente piensa en redactar una sección de experiencia laboral convincente, su primer instinto suele ser enumerar todos los trabajos que ha tenido y todo lo que hizo en cada puesto. Y aunque es importante demostrar que tienes experiencia relevante, no es tan sencillo.
Si incluyes demasiada información de golpe, tu currículum puede volverse rápidamente confuso y difícil de seguir. Al final, eso puede confundir a los empleadores tanto como dejar la sección demasiado vacía.
Por eso, saber qué incluir, cuántos detalles dar y qué puestos merecen más espacio es más importante que intentar mencionarlo todo.
En la sección de experiencia laboral, deberías incluir información clave como:
- nombres de las empresas
- ubicaciones
- cargos
- puestos ocupados
- fechas de empleo
- responsabilidades que has tenido
Pero lo más importante es que destaque tus principales logros y ofrezca ejemplos concretos.
En resumen, deberías empezar por mencionar tu trabajo actual (o el más reciente) y luego continuar con los anteriores. Tu primer trabajo debería cerrar la sección.
Cuanto más reciente sea el trabajo, más detallada debe ser la información que des sobre él. Por otro lado, no te conviene malgastar espacio en trabajos que tuvieron lugar hace años. Así que no entres en demasiados detalles.
Si te cuesta redactar tu experiencia laboral, nuestro generador de experiencia laboral con IA puede ayudarte a crearla sin esfuerzo, de forma profesional y concisa.

¿Cómo redactar la sección de experiencia laboral?
Una vez que hayas añadido los datos básicos, como la ubicación, el nombre de la empresa y el puesto, es hora de darle vida a tu sección de experiencia laboral.
Aquí tienes algunos consejos para que tu sección de experiencia laboral resulte más ordenada y atractiva:
- Empieza cada punto con verbos de acción contundentes. Evita las palabras de moda vagas y usa verbos de acción que muestren lo que realmente hiciste. Palabras como «logré», «asesoré», «negocié», «mejoré» o «dirigí» hacen que tu experiencia suene más concreta y creíble. En lugar de adjetivos, usa verbos que puedas respaldar con pruebas.
- Adapta tu experiencia a la oferta de trabajo. Destaca los logros y las responsabilidades que sean más relevantes para las necesidades de la empresa. Esta es una de las formas más rápidas de llamar la atención y conseguir una entrevista. Investiga un poco, lee atentamente el anuncio de empleo, identifica las prioridades y las palabras clave de la empresa, e incorpóralas de forma natural en tus puntos para demostrar que encajas perfectamente.
- Usa palabras clave de la descripción del puesto. Vuelve a leerla y selecciona las palabras clave más importantes. Son los términos que mejor describen el puesto al que te presentas. Inclúyelas de forma natural en tu currículum para mejorar tus posibilidades de superar los sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) y llamar la atención del responsable de contratación.
- Cuantifica tus resultados. Los empleadores quieren pruebas tangibles de que eres capaz de obtener resultados reales y de afrontar retos reales. A menudo, una sola cifra vale más que mil palabras. No digas que «aumentaste los ingresos de la empresa, bueno, un montón». En su lugar, no tengas miedo de presumir de haber «aumentado los ingresos de la empresa en un 20 %».
- Haz que tus logros sean cuantificables y fáciles de leer de un vistazo. Tu currículum tiene que funcionar tanto para los ATS como para los lectores humanos. Por eso es útil explicar brevemente tus responsabilidades en cada puesto y luego usar entre 2 y 4 puntos clave para mostrar tus contribuciones más destacadas y relevantes.
Además, hay algunos errores habituales en la sección de experiencia laboral que debes evitar:
- No incluyas la descripción del puesto. ¿Qué? ¿No es esa la idea? Pues no, los empleadores suelen saber en qué consiste el trabajo. En lugar de enumerar lo que se suponía que tenías que hacer, cuéntales a tus posibles empleadores qué resultados positivos conseguiste.
- Evita las palabras de moda. Hay algunas expresiones que se han usado tanto en los currículos que han perdido todo su significado. Evita palabras como «pensar fuera de lo establecido», «creativo» o «solucionador de problemas». Estas palabras siempre suenan poco sinceras. Lo que quieres es inspirar confianza. Si estás usando demasiadas palabras de moda, intenta reformular el contenido para que se centre más en los resultados y en tus habilidades.
Consejo de experto:
Si tienes un perfil de LinkedIn con todos los detalles importantes, como tu experiencia laboral, formación académica, habilidades y titulaciones, puedes convertirlo fácilmente en un currículum impecable con solo un clic.
¿Cómo detallar tu experiencia laboral si eres un profesional con experiencia?
Aunque seas un profesional con experiencia, el responsable de contratación va a examinar minuciosamente tu sección de experiencia laboral. Por eso, debes asegurarte de que esta sección esté bien estructurada.
Para ayudar a los empleadores a orientarse en esta sección, enumera tu historial laboral en orden cronológico inverso. Pon primero los puestos más recientes —y, por lo tanto, los más relevantes—.
Un consejo extra: si tienes un trabajo a tiempo completo y, al mismo tiempo, trabajas como autónomo, solo tú decides dónde quieres que se centre la atención primero.
Y lo más importante: no te limites a indicar dónde trabajaste y cuál era tu puesto. En su lugar, utiliza entre 2 y 4 puntos clave para cada trabajo con el fin de describir tus funciones y logros concretos.
Aquí tienes un ejemplo de cómo hacerlo:
Ejemplo de la sección de experiencia laboral
Técnico de automoción, Icahn Automotive, Rotorua, Nueva Zelanda (03/2017 – 09/2019)
- Reparé diversos coches y camiones. Detecté y diagnostiqué averías en los vehículos. Reparé o sustituí piezas defectuosas. Me aseguré de que todo cumpliera con los altos estándares de la empresa y las necesidades de los clientes.
- Nombrado «Empleado del mes» por aumentar la satisfacción de los clientes con los servicios prestados del 87 % al 95 % en un año.
Si llevas años trabajando, la sección de experiencia laboral puede ser clave para que tu currículum destaque o pase desapercibido. Los responsables de contratación la revisarán con detenimiento, así que tiene que ser clara, relevante y selectiva.
Para ayudar a los empleadores a orientarse en esta sección, enumera tu historial laboral en orden cronológico inverso. Pon primero los puestos más recientes —y, por lo tanto, los más relevantes—.
En lo que respecta a la sección de experiencia laboral, el mayor reto para los profesionales con mucha experiencia suele ser la extensión. Si tienes una amplia trayectoria, la clave está en centrarte en lo relevante para que tu currículum no se convierta en una autobiografía de 50 páginas.
Una buena regla general es describir con más detalle tus puestos más recientes. Los puestos más antiguos se pueden resumir más brevemente, lo que te ayuda a ahorrar un espacio valioso para la información que más importa.
Por último, ten en cuenta que tu currículum no debería superar, por lo general, las dos o tres páginas.

¿Cómo incluir tu experiencia laboral si eres estudiante o acabas de graduarte?
Naturalmente, no tienes mucha experiencia si acabas de terminar los estudios. Sin embargo, ser joven no es ningún obstáculo. Todo depende de cómo presentes la experiencia que ya tienes.
Como estudiante o recién graduado, debes incluir tu experiencia laboral después de la sección de formación. A continuación, enumera tus habilidades clave, tu experiencia como voluntario y otras secciones opcionales.
¿Por qué poner primero la formación? Porque tu formación y tus resultados académicos son tus mejores bazas ahora mismo.
Además, intenta pensar en cualquier experiencia relevante para el trabajo que puedas incluir en tu currículum. ¿Tienes alguna experiencia relacionada de cuando trabajaste como becario? ¿Has hecho algún trabajo de voluntariado para una organización benéfica local? ¿O has asistido a alguna conferencia?
Todas estas cosas tienen cabida en tu currículum. Trata tus prácticas y actividades extraescolares como si fueran trabajos normales.
Estas actividades pueden poner de manifiesto tu motivación y tus habilidades. Además, ayudan a los reclutadores a evaluar tu aptitud profesional. Cada una de ellas debería ir acompañada de unos puntos que detallen tus responsabilidades y logros.
Esto es lo que puedes incluir en la sección de tu historial laboral:
- Trabajos a tiempo parcial. Si acabas de salir de la universidad (o todavía estás estudiando), los trabajos a tiempo parcial probablemente sean tu principal tipo de experiencia. Aunque el trabajo no sea muy relevante para el puesto que estás solicitando ahora, hay habilidades transferibles muy valiosas que has adquirido en ese trabajo. Destácalas.
- Prácticas. Las prácticas universitarias, tanto remuneradas como no remuneradas, son una de las mejores armas contra la frase «se requiere experiencia» que suele aparecer en las ofertas de trabajo.
- Voluntariado. La mayoría de los reclutadores valoran la experiencia de voluntariado de forma similar a la experiencia laboral remunerada. El hecho de que no te pagaran no significa que no hicieras un buen trabajo. No dudes en incluir tus puestos de voluntariado como si fueran un trabajo a tiempo completo. Detalla el tiempo que dedicaste al voluntariado, las tareas relevantes que realizaste y las habilidades que adquiriste gracias a esa experiencia.
- Actividades extraescolares. Si solicitas un puesto de redactor publicitario, por ejemplo, a los reclutadores les impresionará más saber que escribiste varios artículos para el periódico de tu universidad que el hecho de que tuvieras un trabajo de verano en un restaurante de comida rápida local.
- Puestos de liderazgo: Cualquier puesto de liderazgo, incluso en clubes o equipos deportivos, puede demostrar tus habilidades de liderazgo y tu capacidad para trabajar en equipo, dos cualidades muy valoradas por las empresas.
¿Cómo se ve esto en la práctica? ¡Echa un vistazo a este ejemplo de un recién graduado que te mostramos a continuación!
¿Cómo incluir tu experiencia si estás cambiando de carrera?
Si estás buscando un cambio de carrera, tu currículum no debería centrarse exclusivamente en tu historial laboral. Al fin y al cabo, todo eso ya es pasado.
En su lugar, deberías destacar tus habilidades transferibles. Tienes que mostrar cómo puedes aplicar las habilidades de tu carrera anterior a la nueva.
Por eso, el formato de currículum híbrido es la mejor opción.
¿Cómo hacerlo?
- En la sección de experiencia laboral, resume brevemente tu trayectoria profesional. Menciona solo aquellos puestos en los que hayas adquirido habilidades relevantes para el nuevo puesto. También puedes mencionar cualquier trabajo de voluntariado que sea relevante.
- Intenta encontrar palabras clave relacionadas con tu experiencia. Fíjate bien en los requisitos de la descripción del puesto y adapta los puntos clave de tu trayectoria profesional para destacar esa experiencia relevante.
- Céntrate menos en las funciones y más en tus habilidades transferibles. Se trata de cualquier habilidad que puedas trasladar de una carrera profesional a otra. Por ejemplo, si tienes experiencia en periodismo y quieres optar a un puesto de redactor publicitario, la palabra clave que obviamente tienen en común es «redacción». Aunque no tengas experiencia en redacción publicitaria ni en marketing, sí que tienes habilidades de redacción de nivel experto que puedes aplicar en el nuevo campo. Esa es una habilidad transferible. Intenta incluirlas en la sección de experiencia laboral.

Cómo indicar ascensos o varios puestos en la misma empresa
Que te hayan ascendido (o simplemente haber permanecido en una misma empresa el tiempo suficiente como para ir asumiendo diferentes puestos) es exactamente el tipo de cosas que a los responsables de contratación les encanta ver. Demuestra tu lealtad, tus resultados y el hecho de que alguien confió en ti lo suficiente como para darte más responsabilidad.
La única duda es cómo presentarlo. Hay dos formas aceptables de hacerlo, y la más adecuada para ti depende sobre todo de lo similares que fueran tus puestos y del espacio del que dispongas.
Opción 1: Agrupa tus puestos bajo el encabezado de una sola empresa
Este es el enfoque más limpio y elegante cuando tus puestos están relacionados. Por ejemplo, si pasas de coordinador de marketing a director de marketing, o de desarrollador junior a desarrollador sénior. Pones el nombre de la empresa una sola vez en la parte superior y, a continuación, cada puesto aparece debajo con su propio intervalo de fechas y viñetas.
Ejemplo de la sección de experiencia laboral (ascensos y varios puestos en la misma empresa)
Spotify | Nueva York, NY
Gerente sénior de producto (marzo de 2023 – actualidad)
- Lideré el lanzamiento de una función de recomendación personalizada de podcasts que ahora utilizan más de 8 millones de oyentes al mes
- Dirigí un equipo multifuncional de 12 personas de ingeniería, diseño y ciencia de datos
- Definí la hoja de ruta del producto para la experiencia de descubrimiento, lo que hizo que los usuarios activos diarios aumentaran un 18 %
Gestor de producto (junio de 2020 – febrero de 2023)
- Me encargué del proceso de incorporación de usuarios, reduciendo la tasa de abandono en un 23 % en seis meses
- Colaboré con el equipo de marketing en el lanzamiento de tres campañas importantes, lo que ayudó a conseguir 1,2 millones de nuevas suscripciones
- He sido mentor de dos gestores de producto junior y he dirigido las revisiones mensuales de producto del equipo
Este formato también destaca muy bien tu fiabilidad y estabilidad sin que tengas que explicarlo con detalle.
Opción 2: Enumera cada puesto como una entrada independiente
Esto funciona mejor cuando tus puestos son realmente diferentes. Por ejemplo, si pasaste de Atención al Cliente a Marketing, o de Operaciones a Ventas. Cada entrada es independiente, se repite el nombre de la empresa y tratas cada puesto como un trabajo distinto.
¿Por qué molestarse en repetir la información? Por dos razones.
- En primer lugar, las entradas separadas a veces son más fáciles de analizar para los sistemas de seguimiento de candidatos (algunos sistemas más antiguos todavía se lían con los puestos agrupados).
- Segundo, cuando el trabajo es muy diferente, dividirlo da a cada puesto su propio espacio y evita que tus puntos clave se mezclen.
Ejemplo de la sección de experiencia laboral (ascensos y varios puestos en la misma empresa)
Director de ventas de Atlassian | Austin, Texas (enero de 2024 – actualidad)
- Creé y amplié el equipo de ventas para pymes de 4 a 18 comerciales en dos regiones
- Aumenté los ingresos recurrentes anuales de 12 M$ a 34 M$ en 18 meses
- Puse en marcha una nueva estrategia de ventas que acortó el ciclo medio de cierre de ventas en un 21 %
Responsable de Éxito del Cliente en Atlassian | Austin, Texas (agosto de 2021 – diciembre de 2023)
- Gestioné una cartera de más de 60 cuentas empresariales con un valor de 8 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales (ARR)
- Reduje la tasa de abandono del 14 % al 6 % gracias a un seguimiento proactivo del estado de las cuentas
- Reconocido como el mejor gestor de éxito del cliente (CSM) en 2022 y 2023
¿Cómo optimizar tu experiencia laboral para los ATS?
En el mercado laboral actual, la mayoría de las empresas no solo confían en los reclutadores humanos para filtrar los currículos, sino que utilizan sistemas de seguimiento de candidatos (ATS). Estos sistemas automatizados analizan los currículos en busca de palabras clave, habilidades y puestos de trabajo relevantes antes de que un humano los revise.
Si tu currículum no está optimizado para el ATS, es posible que ni siquiera tus logros más impresionantes lleguen a la vista de un responsable de contratación. Por eso es fundamental adaptar la sección de experiencia laboral a este sistema.
Aquí tienes algunos consejos concretos para asegurarte de que tu currículum supere el análisis del ATS:
-
Usa títulos de puesto y encabezados estándar. Evita variaciones creativas que el ATS pueda no reconocer. Por ejemplo, en lugar de «Ninja digital», usa «Especialista en marketing digital».
-
Incluye palabras clave de la descripción del puesto. Lee con atención la oferta de empleo e incluye habilidades, programas informáticos y verbos de acción relevantes. Por ejemplo, si en la oferta se pide «gestión de proyectos» y «elaboración de presupuestos», asegúrate de que estos términos aparezcan de forma natural en tus viñetas.
-
Mantén un formato sencillo. El ATS puede tener dificultades con imágenes, tablas o diseños complejos. Limítate a fuentes estándar, viñetas y texto alineado a la izquierda para garantizar que tu currículum sea legible.
- Usa viñetas con resultados cuantificables. La legibilidad es fundamental para los ATS. Empieza cada viñeta con un verbo de acción y, siempre que puedas, incluye logros cuantificables, como: «Aumenté el tráfico de la web en un 40 % gracias al SEO y al marketing de contenidos» o «Dirigí un equipo de 5 personas para entregar 3 proyectos importantes antes de lo previsto».
Consejo de experto
Adapta siempre tu currículum a cada solicitud de empleo. Incluso pequeños ajustes para que coincidan con las palabras clave y las responsabilidades del puesto pueden aumentar considerablemente tus posibilidades de superar el ATS y llamar la atención de un reclutador de verdad. Recuerda que un currículum optimizado para el ATS no solo mejora tus posibilidades con las máquinas, sino que también hace que tu currículum sea más claro, más estructurado y más fácil de leer para las personas.
¿Hasta cuándo debe remontarse tu historial laboral?
Por lo general, está bien incluir hasta 15 años de experiencia, pero intenta no remontarte más atrás en el tiempo. Una excepción sería una experiencia realmente única, como haber sido el fundador de una empresa de éxito.
O, si un puesto requiere 20 años de experiencia, entonces también deberías incluir sin duda más de 10-15 años de experiencia en tu currículum.
Sin embargo, la mayoría de los sectores cambian mucho en 15 años, lo que hace que cualquier experiencia anterior a ese periodo quede obsoleta.
Si llevas trabajando menos de 8-10 años, vuelve al principio de tu trayectoria profesional e intenta adaptar tu currículum para que sea relevante para el puesto al que te estás postulando ahora.
Evita mencionar todos y cada uno de los trabajos que has tenido. Esto puede abrumar fácilmente a un empleador y hacer que pierda el interés. En su lugar, incluye solo la experiencia laboral previa que tenga al menos algo que ver con la oportunidad que buscas.
Si llevas más de 10 años trabajando como ejecutivo, plantéate empezar tu trayectoria profesional desde el momento en que te convertiste en directivo. A la mayoría de los responsables de selección no les importa cuál fue tu primer trabajo. Quieren ver cómo has progresado desde que empezaste como directivo.
El consejo de Christy
En lo que respecta a la sección de «Experiencia laboral», muchos recursos dicen que solo debes destacar los logros y omitir las funciones. ¿Qué opinas al respecto?
«Normalmente digo que incluyas ambas cosas. Te recomiendo que pongas primero algunas de las funciones más importantes, porque eso aporta contexto, y luego los logros. Quizás puedas limitarte solo a los logros si tu puesto se centra en ellos, por ejemplo, en ventas. Pero, en general, te recomendaría una combinación: contexto más impacto».
— Christy Morgan, experta en RR. HH. de Kickresume
¿Cómo superar un vacío laboral en tu historial profesional?
Aunque muchos ven un vacío en su currículum como un problema difícil de superar, no tiene por qué ser así. Solo tienes que saber qué vacíos debes explicar y cuáles puedes pasar por alto.
Si vale la pena abordar esa brecha, también puedes aprender a darle un pequeño «toque de brillo» a tu currículum.
En general, hay dos criterios básicos que debes tener en cuenta a la hora de valorar la gravedad de un vacío laboral en tu currículum: su duración y lo reciente que sea.
- Los huecos cortos no importan. Los huecos laborales no suelen ser motivo de preocupación a menos que hayan durado más de seis meses.
- Los huecos antiguos tampoco importan. A los reclutadores les interesa tu historial reciente y no van a investigar cosas que ya no tienen impacto en el presente.
Si los huecos laborales de tu currículum son recientes y bastante largos, ¿qué puedes hacer?
- Cambia la forma de escribir las fechas. Simplemente omite los meses y es posible que la interrupción desaparezca. Así que, en lugar de escribir (octubre de 2017 – agosto de 2019), (septiembre de 2014 – enero de 2017), escribe (2017 – 2019), (2014 – 2017). Obviamente, esta técnica funciona mejor para los huecos laborales que se produjeron dentro de un mismo año natural.
- Plantéate cambiar el formato de tu currículum. Deberías usar el formato funcional. Este centra la atención en tus puntos fuertes y en las habilidades relevantes para el puesto, en lugar de en tu historial laboral.
- Saca el máximo partido a tu periodo de inactividad laboral. Crear una empresa, trabajar por cuenta propia, estudiar, hacer voluntariado o tomarte un año sabático con un objetivo concreto: todo ello cuenta como experiencia valiosa. Enumera estas experiencias junto con otros puestos que hayas ocupado en la sección de experiencia laboral. Describe cómo has ampliado tus habilidades.
- Refuerza tu credibilidad con referencias. Pregunta a tus antiguos jefes, excompañeros y otros profesionales del sector si estarían dispuestos a dar buenas referencias sobre ti. Incluye sus nombres y datos de contacto directamente en tu currículum o adjunta una página adicional al mismo.
¿Cómo mencionar una baja por maternidad en tu currículum?
Un tipo muy concreto de interrupción laboral es la baja por maternidad o paternidad.
Si te encuentras en la situación de intentar reincorporarte al mundo laboral tras haberte tomado un tiempo libre para dar a luz o cuidar de tus hijos, puede que te preocupe un poco cómo abordarlo en tu currículum.
Lo mejor es utilizar el formato funcional o mixto, en lugar de enumerar cronológicamente tu experiencia laboral previa.
Ambos formatos te permiten llamar la atención del empleador con tus habilidades antes de abordar el tema tabú.
Una vez hecho esto, menciona brevemente que tu interrupción profesional se debió a la baja por maternidad. Puedes hacerlo así:
Ejemplo: Cómo mencionar la baja por maternidad en la sección de experiencia laboral
Baja por maternidad (enero de 2019–actualidad)
Eso es todo. No hace falta que entres en muchos detalles. Al fin y al cabo, no eres la primera persona del mundo que se ha tomado una baja por maternidad.
Solo tienes que asegurarte de destacar el trabajo que hiciste antes de tomarte ese tiempo libre. Escríbelo como si fuera ayer y como si aún recordaras los detalles de los proyectos en los que trabajaste. Recuerda tus logros y los proyectos de los que te sientes orgullosa de ese periodo de tu vida. El tiempo no resta valor a esas experiencias y habilidades que has adquirido en el pasado.
Por otro lado, si has hecho voluntariado o has completado un curso durante tu baja, ¡no te olvides de mencionarlo! Asegúrate de incluir cualquier servicio comunitario o trabajo voluntario relevante en el que hayas participado durante ese tiempo. Cualquier proyecto como autónomo o trabajo temporal es un gran punto a favor en tu currículum.
Mira el ejemplo de abajo:
Ejemplo: Cómo actualizar la sección de experiencia laboral tras la baja por maternidad
Durante mi baja por maternidad, me centré en mantener y mejorar mis habilidades. Para ello, me matriculé en un curso en línea, continué mi formación y participé en una conferencia sobre ventas para asegurarme de estar al día de las novedades del sector.
Sales Success Summit, Boston (junio de 2019)
- Me uní a otros líderes de ventas, formadores y profesionales de la capacitación para aprender los secretos de los expertos en ventas y marketing.
El arte de las ventas: dominar el proceso de venta (Universidad Northwestern) – Curso en línea (marzo de 2019 – junio de 2019)
- El curso se centró en destacar entre la multitud, atraer clientes y conseguir apoyo para las iniciativas dentro de tu propia empresa.
Si quieres más consejos sobre cómo hacerlo, échale un vistazo a nuestro artículo sobre cómo abordar la baja por maternidad en tu currículum.
Consejos finales para el currículum
- No tengas miedo de usar negrita siempre que quieras resaltar información importante dentro de la sección.
- Incluye una subsección de logros clave. Elige el mayor logro de cada trabajo y resáltalo en una subsección. También puedes escribirlo en negrita. Esto llamará la atención del responsable de selección al instante.
- Hazlo sencillo y fácil de leer. No te pases. Elige como máximo 1 o 2 colores, 1 o 2 tipos de letra y 1 o 2 tamaños de título.
- Recuerda que no se trata solo de ti. También se trata de tu futuro jefe. Vuelve a leer la descripción del puesto y averigua cuáles son sus necesidades. Aborda estos puntos en tu sección de experiencia laboral.

