Los títulos del currículum son los héroes olvidados de una solicitud de empleo que destaque. En cuestión de segundos, estos títulos determinan si un responsable de selección seguirá leyendo o dejará tu currículum a un lado.
Los encabezados adecuados hacen que tu currículum sea fácil de leer por encima, lo que permite a los responsables de contratación localizar rápidamente la información que buscan.
Pero hay un aspecto fundamental que debes tener en cuenta: en la era digital de la selección de personal, usar encabezados inadecuados o poco convencionales puede hacer que los sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) pasen por alto tu currículum.
Estos sistemas digitales escanean los currículos en busca de términos y estructuras específicos, y si tus encabezados no se ajustan a ellos, puede que tu solicitud ni siquiera llegue a manos de una persona.
En esta guía, nos adentraremos en el mundo de los encabezados de los currículos. Analizaremos su importancia, lo que debes y no debes hacer, y los matices que pueden hacer que tu candidatura destaque.
¿Por qué es importante prestar atención a los encabezados del currículum?
Los encabezados del currículum son los títulos de los capítulos de tu narrativa profesional. Dividen tu historia en secciones fáciles de asimilar, guiando a los reclutadores a través de tus cualificaciones, experiencias, habilidades y mucho más.
Gracias a ellos, tu currículum está estructurado y es fácil de leer, lo que garantiza que los puntos clave destaquen.
Sin embargo, no se trata solo de la legibilidad para las personas. Las empresas suelen utilizar sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) para escanear y clasificar los currículos. Estos sistemas buscan palabras clave específicas, sobre todo en los encabezados.
Si tus encabezados no siguen la norma, corres el riesgo de que el ATS pase por alto tu currículum. Y eso significa que puede que un reclutador nunca llegue a ver tu solicitud.
Ahora bien, aunque es tentador ser creativo, los encabezados estándar han resistido el paso del tiempo por una razón. Todo el mundo los reconoce, lo que hace que tu currículum resulte claro al instante.
Pero eso no significa que no puedas añadir un toque de originalidad. El truco está en darle un toque personal sin alejarte demasiado de lo que se espera.
En resumen, los encabezados del currículum garantizan que los reclutadores puedan leer fácilmente tu historia y que el ATS también la reconozca.
¿Qué encabezados debes incluir en un currículum?
Al adentrarte en el mundo de los currículos, te encontrarás con algunas secciones estándar e imprescindibles:
- Datos personales
- Resumen u objetivo del currículum
- Experiencia laboral
- Formación
- Habilidades
Estas secciones son la columna vertebral de cualquier currículum que se precie. Sin embargo, la forma en que titules estas secciones puede influir en la primera impresión que te haga un reclutador.
En los siguientes capítulos, veremos los títulos que puedes usar para cada una de estas secciones estándar, destacando cuáles son los más eficaces y cuáles es mejor evitar.
1. Datos personales
Esta sección ofrece a los reclutadores una forma rápida de ponerse en contacto contigo. Constituye el encabezado de tu currículum y suele incluir tu nombre, número de teléfono, correo electrónico y, a veces, una ubicación o un enlace a tu perfil profesional (normalmente es LinkedIn).
Veamos los encabezados adecuados y los que no lo son para esta sección del currículum.
Buenas opciones:
- «Información de contacto». Directo y claro, este encabezado permite a los reclutadores saber exactamente dónde encontrar tu número de teléfono, correo electrónico y dirección.
- «Información personal». Es solo una variante de la anterior. Sigue siendo buena y va al grano.
- Datos personales. Un poco más amplia, esta sección puede abarcar lo anterior más información adicional, como un perfil de LinkedIn.
Opciones poco recomendables:
- «Sobre mí». Demasiado vago; suena más a biografía o carta de presentación que a una sección con datos de contacto.
- «Datos personales». Puede sonar demasiado técnico o dar la impresión de que contiene información confidencial.
2. Resumen del currículum
El resumen de tu currículum ofrece una visión concisa de tus logros profesionales y habilidades. En 3-4 líneas (o 4-5 frases), el resumen detalla tu experiencia en distintos sectores y destaca tus habilidades y logros clave.
A menudo se confunde con el «objetivo del currículum». Sin embargo, tienen finalidades distintas, y profundizaremos en el «objetivo del currículum» en la siguiente sección.
Para evitar cualquier confusión sobre qué es esta sección del currículum, es fundamental elegir el título adecuado. Echemos un vistazo a algunas opciones de títulos eficaces:
Buenos títulos:
- Resumen del currículum. Una breve visión general de tus logros profesionales y habilidades más destacadas.
- Declaración del currículum. Otra forma de presentar un resumen conciso de tu trayectoria profesional.
- Resumen profesional. Se centra en los momentos clave y las habilidades principales de tu trayectoria profesional.
Evita usar:
- «Resumen de mí mismo». ¿Acaso estamos en una cafetería charlando sobre la vida?
- «Lo que he hecho». Suena un poco misterioso, ¿no? Esto no es una novela de suspense.
- «La historia de mi carrera». Suena a cuento para antes de dormir, ¡pero lo que queremos es despertar el interés del reclutador con tus cualificaciones!
3. Objetivo del currículum
El objetivo de tu currículum es una pequeña ventana a tus aspiraciones profesionales. En unas pocas frases, revela tus metas futuras, tus motivaciones y por qué te interesa un puesto o un sector concreto. Esta sección es especialmente valiosa para recién titulados, personas que cambian de carrera o quienes se reincorporan al mercado laboral.
Muchos lo confunden con el «resumen del currículum». Pero recuerda: mientras que el resumen muestra tu pasado, el objetivo revela tus aspiraciones.
Asegurémonos de que tus ambiciones no se pierdan en la traducción. Elegir el título adecuado puede marcar la diferencia. Aquí tienes algunas opciones ideales:
Buenos títulos:
- «Objetivo del currículum» (o simplemente «Objetivo»). Directo y claro, indica tus intenciones profesionales de cara al futuro.
- «Objetivo profesional». Da una idea de la dirección que quieres tomar en tu trayectoria profesional.
- Perfil del currículum (o simplemente «Perfil»). Describe en qué punto te encuentras actualmente en tu trayectoria profesional y esboza tus aspiraciones.
Evita usar:
- Lista de deseos de trabajo ideal. Un currículum no es una carta a Papá Noel.
- «Lo que quiero en la vida». Quizá sea un poco demasiado existencial para una solicitud de empleo.
- Esperanzas y sueños. Tus aspiraciones profesionales son importantes, pero mantengamos un tono un poco más profesional.
4. Experiencia laboral
La sección de experiencia laboral es el corazón de tu currículum, ya que ofrece una imagen clara de tus funciones, logros y el valor que has aportado a tus anteriores empresas.
Sin embargo, incluso aquí, el título juega un papel fundamental. Un título claro y profesional garantiza que los reclutadores sepan exactamente dónde encontrar los detalles de tu trayectoria profesional.
Buenos títulos:
- Experiencia laboral. El título más habitual para esta sección. Sin florituras. Simplemente funciona.
- Historial laboral. Pone el énfasis en el orden cronológico, mostrando la secuencia de tus puestos.
- Experiencia profesional. Un toque de formalidad, centrado en tu trayectoria profesional.
Evita usar:
- «Trabajos que he hecho». Suena más a una lista de tareas que a un historial profesional.
- «Lugares en los que he trabajado». Demasiado informal; esto no es un diario de viaje.
- «Mis aventuras laborales». Claro, el trabajo puede ser una aventura, pero quizá no sea la mejor forma de expresarlo en un currículum.
5. Formación
A medida que avanzas en tu carrera, la sección de «Formación» puede pasar a un segundo plano frente a tu experiencia laboral. Sin embargo, en campos como el mundo académico, el derecho y la medicina, tus títulos académicos siguen siendo fundamentales a lo largo de toda tu carrera.
Y, por ejemplo, para los recién graduados, esta sección suele ser el punto central del currículum.
Independientemente de su ubicación o importancia en tu currículum, el título que elijas para esta sección es fundamental para dar el tono adecuado.
Buenos títulos:
- Formación. Clásico y sencillo. Todo el mundo lo entiende.
- Formación académica. Exhaustivo y claro; describe tu trayectoria académica de principio a fin.
- Titulación académica. Pone el énfasis en los títulos y certificaciones oficiales.
Evita usar:
- «Dónde estudié». No es el título de una novela de misterio.
- «Mi trayectoria de aprendizaje». Perfecto para unas memorias, pero no tanto para un currículum.
- «Aventuras escolares». A menos que hayas estudiado en Hogwarts, quizá sea mejor dejar las «aventuras» fuera.
6. Habilidades
Tanto si quieres destacar tus conocimientos técnicos, tus habilidades interpersonales o una mezcla de ambas, la sección de «Habilidades» puede marcar la diferencia a la hora de causar una buena o mala impresión.
Sobre todo al cambiar de sector o de puesto, tus habilidades pueden ser tu billete dorado. Pero, como siempre, un título adecuado es la llave para acceder a este tesoro.
Buenos títulos:
- Habilidades. La opción más sencilla, y a veces la sencillez es lo mejor.
- Habilidades profesionales. Conciso, nítido y claro; va directo al grano.
- Puntos fuertes. Un reflejo tanto de tus talentos innatos como de las habilidades perfeccionadas que te diferencian.
Evita usar:
- «Cosas que sé hacer». Suena como la introducción de un truco de magia, ¿no?
- «Mi kit de herramientas». No estamos montando muebles aquí.
- «Cosas que he aprendido». Un poco informal; mantengámoslo profesional.

Otros apartados que puedes incluir (o no) en tu currículum
A medida que sigas puliendo tu currículum, plantéate añadir secciones complementarias que puedan ofrecer un perfil más completo de quién eres, tanto a nivel profesional como personal.
Estas secciones opcionales pueden ayudarte a dar un toque diferente a tu candidatura, destacando cualidades o experiencias únicas que las categorías estándar podrían pasar por alto.
Cuando decidas incluir alguna de ellas, asegúrate de que sea relevante y de que realmente enriquezca tu currículum.
Aquí tienes un breve resumen de los apartados del currículum que podrías considerar añadir para que tu candidatura destaque:
- Buenos títulos: «Premios», «Logros», «Logros y premios»
- A evitar: «Cosas que he ganado», «Elogios y distintivos», «Reconocimientos»
- Buenos títulos: «Certificaciones», «Licencias profesionales», «Cursos»
- A evitar: Certificados extra, Otros títulos que tengo
- Buenos títulos: Publicaciones, obras publicadas, artículos y trabajos
- A evitar: Cosas que he escrito, Cosas que he publicado
- Buenos títulos: «Referencias profesionales», «Referencias», «Recomendaciones»
- A evitar: «Gente a la que le caigo bien», «Mis recomendadores»
- Buenos títulos: Intereses, Aficiones
- A evitar: «Cosas que hago para divertirme», «Mi tiempo libre»
- Buenos titulares: Redes sociales, Presencia profesional en línea, Perfiles digitales
- A evitar: «Dónde encontrarme en Internet», «Mis sitios favoritos en Internet»
- Buenos títulos: «Experiencia como voluntario», «Voluntariado», «Servicio a la comunidad»
- A evitar: «Lugares en los que he ayudado», «Trabajos no remunerados»
Formato de los encabezados del currículum
Hacer un buen currículum no solo depende de lo que escribas, sino también de cómo se vea. La forma en que formatees tus encabezados puede llamar mucho la atención del lector. Pero también puede hacer que pierda el interés.
Veamos cómo hacerlo bien:
- Elección de la fuente. Opta por clásicos atemporales como Arial o Helvetica. Evita las fuentes demasiado recargadas o extravagantes; pueden restar seriedad a tu currículum.
- Tamaño. Elige un tamaño mayor que el del texto principal, pero que no eclipse el contenido. Para la mayoría de las fuentes, esto suele significar entre 1 y 2 puntos más que el texto principal, pero asegúrate de que quede visualmente equilibrado.
- Mayúsculas. Cuando se trata de títulos con varias palabras, tienes varias opciones. El estilo «Title Case» (donde cada palabra empieza con mayúscula) es una opción popular, ya que hace que cada palabra destaque. Por otro lado, el estilo «Sentence case» (solo la primera palabra en mayúscula) ofrece un aspecto moderno y sencillo. Elijas lo que elijas, asegúrate de ser coherente.
- Coherencia. Ya sea la fuente, el tamaño, el uso de mayúsculas o cualquier otra elección estilística, asegúrate de usar el mismo formato en todos los encabezados. La uniformidad mejora la legibilidad y le da un toque profesional a tu currículum.
Plantilla de encabezados para currículums
A menudo, ver es creer. A veces, una sola imagen puede explicar más que páginas de descripciones detalladas.
A continuación, encontrarás un ejemplo visual de un currículum, en el que destacan los encabezados bien formateados y ordenados. Esto es lo que nos gusta de él:
- Encabezados sencillos y estándar. Nada extravagante, solo los clásicos de toda la vida.
- Mayúsculas al inicio de cada frase. Cuando hay varios encabezados, simplemente queda más ordenado.
- Tamaño y color de la fuente. Un tamaño ligeramente mayor y el color azul separan muy bien los encabezados del resto del texto y le dan un toque agradable.
Este currículum se ha creado con el generador de currículums online de Kickresume. Si quieres crear un currículum impresionante en cuestión de minutos, herramientas como Kickresume pueden marcar la diferencia.
Puntos clave: los encabezados del currículum
Con el uso generalizado de los ATS (sistemas de seguimiento de candidatos) en el proceso de selección, los encabezados juegan un papel crucial para garantizar que tu currículum no quede descartado.
Estos sistemas dependen en gran medida de encabezados reconocibles para analizar y clasificar la información de forma eficiente.
Por eso, lo más importante que debes recordar es que, aunque la creatividad puede hacerte destacar en muchas partes del currículum, en lo que respecta a los encabezados, lo mejor es ceñirte a los formatos sencillos y probados. Por ejemplo:
- Sí: «Formación»
- No: «Dónde estudié»
Elige bien tus encabezados y prepara el terreno para un currículum que llame la atención y dé resultados.
Por supuesto, los encabezados son solo una parte del rompecabezas del ATS. Si quieres conocer la estrategia completa, mira este vídeo que te enseña cómo crear un currículum compatible con el ATS en 6 minutos.
Y, si ya tienes un perfil de LinkedIn fantástico, incluso puedes convertirlo en un currículum compatible con el ATS y con un aspecto impresionante. En cuestión de segundos.