Dejar tu trabajo es una decisión importante en la vida que puede abrirte las puertas a nuevas oportunidades. Sin embargo, el proceso no termina con la dimisión.
Afrontar el periodo posterior a la renuncia de manera eficaz es fundamental para tu crecimiento personal y profesional. Aquí tienes una guía completa para ayudarte a hacer una transición fluida y sacar el máximo partido a esta nueva etapa.
Ahora, el enfoque debe centrarse en averiguar qué hacer cuando dejas tu trabajo.
Aquí tienes:
Cinco pasos fundamentales a seguir tras dejar un trabajo:
- Organizar los aspectos prácticos
- Mantener las relaciones profesionales
- Actualizar tu marca personal
- Planificar tus finanzas y tu carrera
- Cuidar tu salud mental
Tanto si ya tienes un nuevo puesto en perspectiva como si todavía estás buscando nuevas oportunidades, este artículo te ofrece orientación para afrontar la vida después de dejar tu trabajo.
Qué hacer cuando dejas tu trabajo: una guía en 5 pasos
Vale, ya has dado el preaviso de dos semanas y has presentado una carta de renuncia formal. Has dejado el trabajo oficialmente.
¿Y ahora qué?
Esto es lo que tienes que hacer después de dejar el trabajo:
1. Resuelve los aspectos prácticos
Resolver los aspectos prácticos te permite evitar situaciones incómodas y dejar tu trabajo con todos los cabos sueltos atados.
Así que, resuelve estos aspectos prácticos de dejar tu trabajo:
- Borra tu ordenador y devuelve los bienes de la empresa. Antes de salir por la puerta por última vez, asegúrate de borrar de tu ordenador los archivos e información personales, así como de desinstalar cualquier software o aplicación personal. No olvides entregar tu ordenador, tarjetas de acceso, llaves y cualquier otro bien de la empresa a la persona responsable.
- Organiza un traspaso profesional de tus tareas. Tómate tu tiempo para revisar tus materiales de trabajo, como archivos, notas y contactos, y organízalos de manera que a tu sustituto le resulte fácil entenderlos y utilizarlos. Crea una guía breve pero detallada en la que describas tus tareas y responsabilidades, junto con cualquier consejo útil o atajo que hayas descubierto durante tu tiempo en el puesto.
- Asiste a una entrevista de salida. Es posible que te pidan que asistas a una entrevista de salida con tu jefe y el representante de RR. HH. En ella, comenta tu experiencia laboral, da tu opinión y aclara cualquier tarea pendiente o expectativa para evitar malentendidos.
- Ofrece tu ayuda con la incorporación. Y, por supuesto, también deberías ofrecer tu ayuda al equipo durante la transición. Es habitual ayudar con la incorporación de tu sucesor, formar a los miembros del equipo en tareas específicas, etc.
Esto no solo facilitará la transición para el equipo, sino que también dejará una impresión positiva y duradera en tus compañeros. Lo que nos lleva al siguiente punto.
2. Mantén las relaciones profesionales
Dejar un trabajo no significa que tengas que dejar atrás las conexiones profesionales que has establecido durante tu estancia allí.
Al respetar y cuidar estas relaciones, puedes seguir cultivando una red sólida y diversa que puede beneficiarte en el futuro.
El networking no consiste solo en buscar nuevas oportunidades, sino en construir relaciones duraderas. Asiste a eventos del sector, únete a grupos profesionales e interactúa con tu red de contactos con regularidad. Estas conexiones pueden proporcionarte apoyo, consejos y posibles colaboraciones en el futuro.
A continuación te explicamos cómo mantener esas conexiones profesionales a medida que avanzas:
- Pide recomendaciones o referencias. Tanto si ya tienes un trabajo en perspectiva como si acabas de empezar a buscar, pedir una referencia siempre es beneficioso. Puedes pedírsela a tu antiguo jefe, responsable o compañero de trabajo. Acércate a ellos de forma profesional, en persona o por teléfono, y dales tiempo suficiente para que consideren tu petición. Prepárate para dar ejemplos de tu trabajo en equipo, comparte tu currículum actualizado y una lista de tus logros para facilitar el proceso de redacción de la referencia.
- Envía un correo electrónico de despedida a tus compañeros. Un correo electrónico de agradecimiento o despedida sencillo pero sincero a tus compañeros de trabajo o a cualquier miembro del personal que te haya apoyado puede dejar una impresión duradera. Expresar gratitud por las experiencias y las relaciones que has forjado demuestra tu aprecio y mantiene vivas esas conexiones. Asegúrate de incluir tus datos de contacto personales en la nota para que la gente pueda ponerse en contacto contigo fácilmente en el futuro.
Aquí tienes un ejemplo de un correo electrónico breve y amable para tus compañeros de trabajo:
Asunto: Gracias y adiós
Hola a todos,
Como quizá ya hayáis oído, voy a dejar mi puesto en [nombre de la empresa], y mi último día será el [último día de trabajo]. Quería dedicar un momento a ponerme en contacto con vosotros para despedirme, así como para expresar mi gratitud por el tiempo que he pasado aquí. Ha sido un auténtico placer trabajar con vosotros, y os agradezco la experiencia y todo el apoyo.
Para celebrar el tiempo que hemos pasado juntos y despedirnos, me gustaría invitaros a todos a una pequeña fiesta de despedida el [fecha] a las [hora] en la [ubicación de la oficina].
En el futuro, me encantaría seguir en contacto con todos vosotros. No dudéis en escribirme a [tu dirección de correo electrónico personal] o conectar conmigo en LinkedIn [URL de tu perfil de LinkedIn]. En cuanto a mis tareas actuales, [nombre de la compañera] se hará cargo de ellas, así que, a partir de ahora, por favor, dirigíos a ella.
Una vez más, gracias por todo, ¡y os deseo lo mejor!
Un saludo cordial,
[Tu nombre]
Ahora que has sentado las bases para mantener estas valiosas relaciones, es hora de centrarte en mostrar la mejor versión de ti mismo para esas nuevas oportunidades.

3. Actualiza tu marca personal
A medida que te embarcas en nuevas aventuras profesionales, tu marca personal se convierte en tu punto fuerte, mostrando tus habilidades, experiencia y valores.
A continuación te explicamos cómo perfeccionar tu marca personal para las próximas oportunidades:
- Actualiza tu perfil de LinkedIn. Asegúrate de que tu perfil de LinkedIn esté actualizado e incluya una foto de perfil profesional, un resumen de LinkedIn impactante, un historial laboral completo y nuevas recomendaciones. Incluso puedes convertir tu perfil de LinkedIn en un excelente currículum con solo un clic.
- Actualiza tu currículum. Un currículum actualizado es fundamental para mostrar tu experiencia y habilidades recientes a posibles empleadores. Adapta tu currículum para destacar los aspectos más relevantes para cada puesto al que te postules, y redacta una carta de presentación para acompañarlo.
- Asiste a eventos de networking y establece contactos. Participa en eventos de networking, talleres o conferencias de tu sector para crear nuevas conexiones y fortalecer las relaciones existentes. Ten preparadas algunas frases de presentación para presentarte de forma eficaz. Busca conferencias, talleres y eventos sociales específicos de tu sector en plataformas como Eventbrite, LinkedIn y Meetup.
- Mejora tus habilidades mediante la formación continua. Identifica las áreas en las que puedes mejorar y realiza cursos relevantes para demostrar tu compromiso con el crecimiento profesional, lo que te hará más atractivo para los posibles empleadores. Echa un vistazo a sitios web de cursos online de confianza, como Coursera o EdX.
Con tu marca personal pulida y lista para impresionar, ahora es el momento de abordar tu situación financiera y establecer objetivos profesionales estratégicos.
4. Planificación financiera y profesional
La transición de un trabajo a otro suele conllevar retos financieros y profesionales que pueden generar incertidumbre. Si ese es tu caso, planificando cuidadosamente, puedes minimizar los posibles contratiempos.
Aquí tienes algunas estrategias que puedes tener en cuenta para la planificación financiera:
- Averigua cuándo finalizan las prestaciones del seguro. Tras dejar un trabajo, ¿cuándo finaliza el seguro? La mayoría de los seguros médicos patrocinados por la empresa finalizan el día que dejas de trabajar o al final del mes en el que trabajas tu último día. Perder la cobertura del seguro puede ser una preocupación importante tras dejar un trabajo. Asegúrate de explorar opciones alternativas para mantener la protección durante tu periodo de transición.
- Ten en cuenta el lapso entre tu último y tu primer sueldo. Probablemente recibirás tu primer sueldo en el nuevo trabajo un mes o más después de la fecha de inicio, dependiendo del calendario de pagos de la empresa. Por eso, es fundamental que planifiques tu presupuesto en consecuencia y tengas suficientes ahorros para cubrir el alquiler, las facturas, etc.
Además, las personas que aún no hayan encontrado un nuevo trabajo deberían:
- Elaborar un presupuesto para hacer frente al periodo sin ingresos. Cuando dejas tu trabajo, es esencial reevaluar tu situación financiera. Identifica tus gastos necesarios y elimina cualquier gasto no esencial. Crear un fondo de ahorro para emergencias también puede ayudar a amortiguar el impacto financiero durante tu búsqueda de empleo.
- Elabora un plan estratégico de búsqueda de empleo. Utiliza bolsas de trabajo, haz contactos, usa las redes sociales o recurre a agencias de selección de personal. Al organizar tu búsqueda de empleo, establecer objetivos específicos y hacer un seguimiento de tu progreso, optimizarás tus posibilidades de encontrar la oportunidad adecuada en el momento oportuno.
Más allá de hacer un presupuesto, es esencial comprender el alcance total de tu situación financiera. Considera la posibilidad de consultar con un asesor financiero para evaluar tus ahorros, inversiones y cualquier posible indemnización por despido. Este enfoque proactivo garantiza que estés preparado tanto para las necesidades financieras a corto como a largo plazo.
Una vez que tengas una planificación financiera y una estrategia de búsqueda de empleo, es hora de cuidar también tu salud mental tras dejar tu trabajo.
5. Cuida tu salud mental durante este periodo
Dejar un trabajo puede ser todo un reto. Tanto para quienes tienen un nuevo empleo a la vista como para quienes se enfrentan a un periodo de desempleo.
Cuidar de tu salud mental es fundamental durante esta transición. Realiza actividades que promuevan el bienestar, como hacer ejercicio con regularidad, meditar o dedicarte a tus aficiones. Si surgen sentimientos de ansiedad o incertidumbre, considera la posibilidad de hablar con un profesional de la salud mental para gestionar estas emociones de forma eficaz.
Así es como puedes afrontar el estrés de empezar un nuevo trabajo:
- Establece una rutina diaria de autocuidado. Reserva tiempo cada día para actividades que te ayuden a relajarte y a liberar el estrés, como la meditación, el ejercicio, escribir un diario o dedicarte a aficiones que te gusten. Mantener una rutina puede aportar estabilidad y ayudarte a gestionar la ansiedad relacionada con el nuevo trabajo.
- Busca el apoyo de otras personas. Comparte tus sentimientos y preocupaciones con amigos, familiares o un profesional de la salud mental, que pueden ofrecerte orientación, ánimo y estrategias de afrontamiento para aliviar el estrés mientras te adaptas a tu nuevo puesto. Recuerda que no tienes por qué afrontar este estrés solo.
Y, si aún no tienes un nuevo trabajo a la vista, así es como puedes mantenerte productivo y aprovechar al máximo este tiempo:
- Aprovecha el tiempo libre de forma eficaz. Realiza actividades que contribuyan a tu crecimiento, como el voluntariado, asistir a talleres o aprender nuevas habilidades relevantes para tu campo. Al hacerlo, te mantendrás centrado, productivo y preparado para tu próxima oportunidad.
- Ten en cuenta que la búsqueda de empleo puede llevar tiempo. Si aún no tienes un trabajo en perspectiva, ten en cuenta que buscar empleo puede ser un proceso largo. Mantén una actitud positiva, sé persistente y recuérdate a ti mismo que la paciencia es fundamental en estas situaciones. En lugar de desanimarte, reevalúa tu enfoque o tómate descansos cuando sea necesario para mantener la motivación.
- Refuerza tu confianza después de dejar un trabajo. Dejar un trabajo puede afectar a tu autoestima, pero hay formas de recuperarla. Céntrate en tus logros, tus puntos fuertes y las habilidades que has adquirido a lo largo de tu carrera. Fíjate objetivos alcanzables para tu búsqueda de empleo y celebra los pequeños logros por el camino para mantener alta tu confianza.
Dinero y prestaciones: protege tus finanzas tras dejar el trabajo
Dejar el trabajo afecta a tus ingresos, a tu seguro médico y a tus ahorros para la jubilación al mismo tiempo. Y las decisiones que tomes en los primeros 30 a 60 días pueden costarte o ahorrarte miles de dólares.
¿Puedes cobrar el subsidio de desempleo si renuncias?
La respuesta por defecto es no. Los programas estatales de desempleo están diseñados para trabajadores que pierden su empleo por causas ajenas a su voluntad. Pero hay varias excepciones que permiten que una renuncia voluntaria cumpla los requisitos:
- Despido constructivo. Cuando las condiciones se vuelven tan intolerables que una persona razonable se vería obligada a marcharse (acoso continuado, condiciones inseguras, recortes repentinos y unilaterales del salario o de las horas).
- Motivos médicos documentados. Tú o un familiar tenéis una afección médica verificada que el trabajo agrava.
- Traslado. Normalmente cuando tu pareja tiene que mudarse por motivos de servicio militar o trabajo.
- Violencia doméstica. Muchos estados conceden prestaciones cuando alguien abandona el trabajo por motivos de seguridad personal.
Las normas de elegibilidad, los requisitos de documentación y la definición de «motivo justificado» varían de un estado a otro. Si crees que puedes cumplir los requisitos, presenta la solicitud. En el peor de los casos, te la denegarán, pero puedes recurrir la decisión. Empieza por el buscador de desempleo estatal de CareerOneStop (gestionado por el Departamento de Trabajo de EE. UU.) o ve directamente a la página web del departamento de trabajo de tu estado.
Qué hacer con tu plan 401(k)
Tu plan 401(k) no desaparece cuando te vas, pero sí que tienes que tomar una decisión. Normalmente tienes cuatro opciones:
- Dejarlo en el plan de tu antiguo empleador. Normalmente se permite si tu saldo supera los 7.000 $. Es la opción más fácil a corto plazo, pero no puedes añadir nuevas aportaciones y es posible que acabes pagando comisiones administrativas más altas.
- Transferirlo al plan 401(k) de tu nuevo empleador. Mantiene todo en un solo lugar, conserva el acceso a los préstamos del plan y evita los dolores de cabeza de las cuentas pequeñas más adelante.
- Transferirlo a una cuenta IRA. Te ofrece la mayor variedad de inversiones y, a menudo, comisiones más bajas. Solicita siempre una transferencia directa (de custodio a custodio) para que no se retengan impuestos.
- Retíralo en efectivo. Casi siempre es un error si tienes menos de 59 años y medio. Tendrás que pagar el impuesto sobre la renta por el importe total más una penalización del 10 % por retirada anticipada, y perderás décadas de crecimiento compuesto.
El IRS publica una tabla comparativa de transferencias que muestra exactamente qué tipos de cuentas se pueden transferir a cuáles, además de una guía completa sobre transferencias de planes de jubilación y distribuciones de cuentas IRA.
Una trampa a tener en cuenta: si haces una transferencia indirecta (el cheque te llega a ti, no a tu nuevo custodio), tienes 60 días para depositarlo o todo el importe se convertirá en una distribución sujeta a impuestos.
Seguro médico: no te quedes sin cobertura
La mayoría de los planes de salud de las empresas finalizan el último día de trabajo o el último día del mes en que te vas. Quedarte sin cobertura aunque sea unas pocas semanas es arriesgado: una sola visita a urgencias puede acabar con meses de ahorros. Tienes cuatro opciones principales:
- COBRA. Te permite mantener tu plan actual hasta 18 meses, pero pagas la prima completa. Es decir, la parte que solía cubrir tu empresa, más tu parte, más una tasa administrativa del 2 %. A menudo es caro, pero vale la pena considerarlo si estás en medio de un tratamiento con un proveedor específico al que no quieres perder.
- El Mercado de la ACA. Perder la cobertura del trabajo activa un periodo de inscripción especial de 60 días, y los planes del Mercado suelen ser más baratos que COBRA, sobre todo con los subsidios basados en los ingresos.
- El plan de tu cónyuge o pareja. Perder la cobertura es un evento que te permite afiliarte al plan del empleador de tu cónyuge o pareja de hecho, normalmente en un plazo de 30 días.
- Medicaid. Si tus ingresos bajan significativamente, puedes cumplir los requisitos independientemente de tus ingresos anteriores. Una vez más, las condiciones exactas para solicitarlo varían de un estado a otro. Así que compruébalo siempre bien antes de solicitarlo.
Compara las cifras reales, no solo las etiquetas. Un plan «barato» del Mercado con una franquicia de 9000 dólares puede acabar siendo más caro que COBRA si tomas medicamentos de forma continuada o acudes a especialistas con regularidad.
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Puntos clave: ¿Qué hacer cuando dejas tu trabajo?
Dejar un trabajo puede ser una experiencia abrumadora. Sin embargo, seguir estos 5 pasos sobre qué hacer cuando dejas tu trabajo te ayudará a gestionar con éxito la transición hacia nuevas oportunidades.
Al fin y al cabo, todo el mundo necesita un poco de orientación de vez en cuando.
En resumen, céntrate en:
- Resolver los aspectos prácticos, como devolver tu ordenador y otros bienes de la empresa, y prepararte para la entrevista de salida;
- Mantener tus contactos profesionales pidiendo una referencia a tu antiguo jefe o compañeros de trabajo y enviando un correo electrónico de despedida cordial;
- Actualizar tu marca personal renovando tu currículum, tu perfil de LinkedIn y asistiendo a eventos de networking;
- Planificar tus finanzas por si te quedas en paro o tu primer sueldo del nuevo trabajo llega después de que tengas que pagar las facturas;
- Cuidar tu salud mental si te sientes estresado por empezar un nuevo trabajo o por estar en paro.
Y lánzate con confianza a tu próxima aventura profesional.
También puedes utilizar diversas herramientas de Kickresume, como Career Map, para ayudarte a trazar tu trayectoria profesional y descubrir tus opciones con el fin de planificar tus próximos pasos.