¿Estás pensando en solicitar unas prácticas pero no sabes por dónde empezar? Pues bien, el primer paso es crear un currículum para prácticas que destaque y llame la atención.
Pero quizá pienses: «Aún no tengo experiencia laboral, ¿cómo puedo hacer que mi currículum sea convincente?».
¡No te preocupes, nosotros te ayudamos! Te enseñaremos exactamente cómo destacar tus habilidades y actividades extraescolares para crear un currículum de prácticas impresionante, aunque nunca hayas tenido un trabajo antes.
Además, te mostraremos tres ejemplos de currículums para prácticas que puedes usar como primer borrador o simplemente para inspirarte.
¿Qué es un currículum para unas prácticas?
A diferencia de un currículum típico que se usa para solicitar un trabajo normal, que se centra principalmente en tu experiencia laboral, un currículum para prácticas (es decir, el que usarías para solicitar prácticas) debe centrarse en destacar tus habilidades, tu formación y tus actividades extraescolares.
En esencia, es igual que un currículum normal, pero destaca otras secciones, ya que probablemente aún no tengas mucha experiencia laboral.
Las empresas no esperan una larga lista de trabajos anteriores, ya que las prácticas suelen ser el primer paso en tu carrera profesional.
En cambio, buscan potencial, entusiasmo y ganas de aprender. Y eso es precisamente lo que debe reflejar tu currículum para prácticas.
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¿Cómo redactar un currículum para unas prácticas?
Si te cuesta crear tu currículum para unas prácticas, lo hemos desglosado en 5 sencillos pasos. Con estos pasos, podrás crear un currículum impresionante para unas prácticas, incluso si nunca has tenido un trabajo antes.
- Elige un formato de currículum funcional. En lugar de usar el clásico formato cronológico inverso, que destaca principalmente tu experiencia laboral, opta por un formato funcional, que te permite resaltar tus habilidades interpersonales y técnicas (y desviar la atención de tu falta de experiencia laboral).
- Incluye un objetivo profesional en lugar de un resumen. Del mismo modo, en lugar de escribir un resumen al principio de tu currículum, opta por un objetivo profesional. No se centra tanto en tu historial laboral y tus logros, sino que se centra en tus metas profesionales futuras, tu motivación y en mostrar tu entusiasmo. Que es justo lo que buscan los reclutadores.
- Destaca tus habilidades. Al solicitar unas prácticas, puede que aún no tengas mucha experiencia laboral. Pero lo que sí tienes son habilidades valiosas, ya sean de proyectos escolares, cursos o actividades extraescolares. ¡Asegúrate de ponerlas bien visibles en tu currículum!
- Destaca tu formación. Como estudiante o recién graduado, tu formación es probablemente tu mayor baza. Dale prioridad incluyéndola antes que tu experiencia laboral. Asegúrate de destacar tus logros académicos, proyectos, asignaturas relevantes e incluso tu trabajo de fin de carrera si es relevante para las prácticas.
- Crea una sección específica de «proyectos». No es muy habitual incluir una sección aparte para proyectos en un currículum, pero puede marcar la diferencia. Ofrece una prueba tangible de tus habilidades y demuestra tu iniciativa. Enumera tus proyectos académicos, tus contribuciones en GitHub o tus proyectos como autónomo. Asegúrate de incluir enlaces URL a tus proyectos; así mostrarás ejemplos concretos en lugar de limitarte a enumerarlos en un papel.
Ahora, veamos estos pasos con más detalle.

Paso 1: Elige un formato de currículum funcional
Elegir el formato adecuado para tu currículum es lo primero que tienes que hacer. El formato determina qué parte de tu currículum destacará, según cómo las ordenes.
Si no tienes mucha experiencia laboral, elegir un formato que se centre principalmente en tu trayectoria profesional (como el formato cronológico inverso) puede que no sea la mejor opción.
Estos son los tres formatos de currículum más populares:
- Cronológico inverso. Se centra en tu trayectoria laboral, mostrando primero tu último trabajo. Es ideal para profesionales con mucha experiencia.
- Funcional (también llamado currículum basado en habilidades). Este formato destaca tus habilidades por encima de la experiencia laboral, por lo que es perfecto para becarios y estudiantes. Responde a la pregunta «¿Qué sabes hacer?» en lugar de «Muéstrame dónde has trabajado».
- Híbrido. Una combinación equilibrada de experiencia laboral y habilidades. Es una buena opción si tienes algo de experiencia pero también quieres destacar tus habilidades.
Dado que las prácticas suelen estar dirigidas a estudiantes o personas sin mucha experiencia, el formato funcional es sin duda la mejor opción.
Paso 2: Usa un «objetivo del currículum» en lugar de un «resumen del currículum»
Una parte clave de cualquier currículum es una breve declaración al principio, conocida como resumen o objetivo del currículum. Aunque estos términos suelen usarse indistintamente, ¡un objetivo del currículum no es lo mismo que un resumen del currículum!
¿Cuál es la diferencia entre un resumen del currículum y un objetivo del currículum?
- Resumen del currículum. Se centra en el pasado: destaca tu experiencia, habilidades y logros para mostrar por qué eres el candidato ideal para el puesto. Suelen utilizarlo los candidatos con más experiencia para mostrar lo que pueden aportar al puesto.
- Objetivo del currículum. Mira hacia el futuro: se centra en tus metas profesionales y en lo que esperas conseguir en el puesto que solicitas. Es una opción ideal para becarios, estudiantes y quienes buscan trabajo por primera vez, ya que muestra entusiasmo por el puesto.
Por eso, nuestro consejo es que optes por un objetivo de currículum. Destaca tus aspiraciones profesionales y explica cómo esta oportunidad encaja con tus metas.
Usa esta sección para mostrarle al empleador por qué estas prácticas son el siguiente paso perfecto para ti.
Y si aún no tienes claro cómo redactar el objetivo de tu currículum, echa un vistazo a nuestra guía, donde encontrarás consejos útiles y ejemplos.
Paso 3: Destaca tus habilidades
A la hora de solicitar unas prácticas, tus habilidades son tu mayor ventaja.
¿Por qué?
La mayoría de los becarios aún no tienen mucha experiencia laboral, pero eso no significa que no tengas las cualificaciones necesarias. Probablemente ya cuentes con habilidades relevantes que demuestran que estás preparado para triunfar, incluso como becario.
Piensa en los proyectos que has realizado en la universidad, las asignaturas que has cursado y las herramientas o programas informáticos que has aprendido a utilizar.
Además, quizá tengas experiencia en voluntariado, trabajos a tiempo parcial o puestos de liderazgo en asociaciones. Todas estas experiencias demuestran habilidades valiosas que pueden hacerte destacar, ¡así que asegúrate de resaltarlas!
Para causar el mayor impacto, divide tus habilidades en:
- Habilidades técnicas. Son las habilidades y conocimientos técnicos adquiridos durante tus estudios (como conocimientos informáticos específicos, por ejemplo, lenguajes de programación). Intenta ser lo más específico posible en relación con las prácticas a las que te presentas, ya que los responsables de selección suelen fijarse en ellas a la hora de buscar becarios.
- Habilidades sociales. Estas habilidades forman parte más bien de tu personalidad. Muestran tu capacidad para trabajar con otros y para adaptarte a diferentes situaciones. Entre ellas se incluyen habilidades como la comunicación, la resolución de problemas y el trabajo en equipo.
Para que la sección de habilidades resulte aún más atractiva, organiza tus habilidades en categorías más relevantes, como lenguajes de programación, idiomas o habilidades interpersonales.
Intenta incluir entre 10 y 15 habilidades clave que demuestren que tienes el potencial para triunfar en el puesto.
Paso 4: Destaca tu formación
Tu formación es tu segundo mayor activo como aspirante a becario, así que no tengas miedo de usarla a tu favor.
No te limites a incluir tu centro de estudios, tu título y la fecha de graduación. Ve un paso más allá y plantéate incluir también:
- Asignaturas relevantes
- Nota media (si es superior a 3,5)
- Premios (lista de honor, magna cum laude, premios por asignaturas)
- Becas
- Asociaciones estudiantiles relevantes (sobre todo si formabas parte de la junta directiva y tenías un papel activo)
- Publicaciones académicas
- Estudios en el extranjero
- Prácticas
- Título y descripción de tu trabajo de fin de carrera
No te limites a enumerar tu formación. Destaca lo que sea más relevante para las prácticas que solicitas.
Si has participado en algún proyecto o en alguna organización estudiantil que te haya enseñado habilidades valiosas, ¡menciona también eso!
Paso 5: Crea una sección específica de «proyectos»
Los proyectos en el currículum aún no son muy habituales, por lo que pueden ayudar mucho a que el tuyo destaque.
Básicamente, se trata de una sección en la que enumeras cualquier proyecto independiente que hayas realizado. Estos pueden ser:
- Proyectos personales, como un blog personal, una página web o una aplicación que hayas creado, o un portafolio de diseño gráfico.
- Proyectos académicos, como trabajos de investigación, proyectos en grupo, casos prácticos o presentaciones que hayas realizado como parte de tus estudios.
- Proyectos como autónomo, como gestionar una campaña en redes sociales para una pequeña empresa, escribir contenido para una página web o diseñar logotipos y otros materiales de marca para clientes.
- Proyectos de programación, como programar un juego, crear una herramienta de análisis de datos o colaborar en software de código abierto en GitHub.
Para cada proyecto, incluye una breve descripción en la que resumas tu papel, las habilidades que utilizaste y, lo más importante, un enlace URL para que los reclutadores puedan ver el trabajo o los resultados reales.
A las empresas les encantará esto porque es una prueba tangible de tus habilidades y demuestra tu proactividad, interés e iniciativa.
Y, si quieres ir un paso más allá, plantéate añadir secciones opcionales como:
- Voluntariado
- Referencias
- Cursos
- Certificaciones
- Contribuciones en GitHub
- Premios y logros
Ejemplos de currículos para prácticas
Ahora es el momento de echar un vistazo a tres ejemplos de currículos para prácticas que han ayudado a personas reales a conseguir sus prácticas.
Puedes usarlos como inspiración o incluso como primer borrador.
PD: Algunos de estos currículos tienen más de una página. Para ver la versión completa, haz clic directamente en la imagen.
¿Quieres ver más ejemplos de currículos para prácticas? Echa un vistazo a nuestra base de datos de currículos, donde encontrarás más ejemplos de currículos para prácticas de personas reales que han conseguido prácticas en empresas como Cisco, Intel, Payworks, NBC o Philips.
Solo tienes que filtrar por la palabra clave «intern» en la barra de búsqueda.
Un último truco para conseguir unas prácticas: la carta de presentación
Si estás solicitando unas prácticas, es muy probable que también tengas que redactar una carta de presentación para acompañar a tu currículum.
Una carta de presentación para prácticas es un documento formal que acompaña a tu currículum cuando solicitas unas prácticas.
En cuanto a su contenido, una carta de presentación para unas prácticas se sitúa a medio camino entre una carta de presentación tradicional y una carta de motivación.
¿Cuál es la diferencia entre una carta de presentación y una carta de motivación?
- Carta de presentación. Este documento acompaña a tu currículum y está adaptado a una oferta de trabajo concreta. Explica por qué te interesa el puesto y por qué eres el candidato ideal, centrándose en tus logros, habilidades y experiencia.
- Carta de motivación. Es más general y suele usarse para programas académicos u oportunidades de voluntariado. Explica por qué solicitas un programa concreto, centrándose en tus pasiones y objetivos, y en cómo esa oportunidad te ayudará a alcanzarlos.
Una carta de presentación para unas prácticas combina elementos de ambas: una carta de presentación (que muestra por qué encajas bien en el puesto) y una carta de motivación (en la que compartes tus motivaciones y objetivos personales).
Sin embargo, una buena carta de presentación para unas prácticas debe abordar algunos puntos clave, como:
- Quién eres
- Por qué te interesa la práctica
- Por qué eres el candidato ideal para la empresa
- Qué esperas obtener de estas prácticas
¿Quieres ver algunos ejemplos? En este artículo encontrarás 5 ejemplos de cartas de presentación para prácticas escritas por personas reales: ¿Cómo redactar una carta de presentación para unas prácticas? (+5 ejemplos reales de cartas de presentación para prácticas). O echa un vistazo a la guía en vídeo para ver algunos consejos adicionales.
¿Cómo incluir las prácticas en tu currículum?
Imagina que ya has hecho unas prácticas, o quizá incluso varias, y ahora estás solicitando un nuevo trabajo. ¿Deberías incluirlas en tu currículum?
Lo primero que debes preguntarte es: ¿son relevantes las prácticas para el puesto?
- Si la respuesta es no, depende del resto de tu currículum.
- Pero si la respuesta es sí, entonces inclúyelas sin duda.
Ahora bien, ¿dónde deben ir en tu currículum?
Plantéate crear una sección aparte llamada «Proyectos y prácticas», donde puedas destacar todos los proyectos clave en los que has trabajado o las prácticas que has realizado.
Como alternativa, puedes incluir tus prácticas en la sección de experiencia laboral, asegurándote de indicar tu cargo como «becario» para dejar claro que se trata de unas prácticas y no de un trabajo a tiempo completo.
Puntos clave: Currículum de prácticas
Entonces, ¿cómo redactas un buen currículum para prácticas? Vamos a analizarlo.
Dado que los becarios prometedores no suelen tener mucha experiencia laboral, redactar un buen currículum para prácticas es un poco diferente y hay que centrarse en otros aspectos, en lugar de solo en la experiencia laboral.
Para crear un currículum para prácticas que dé buenos resultados, sigue estos 5 pasos:
- Elige un formato de currículum funcional.
- Incluye un objetivo profesional en lugar de un resumen.
- Destaca tus habilidades.
- Destaca tu formación académica.
- Crea una sección específica de «proyectos».
Recuerda que este currículum es tu oportunidad para mostrar tu potencial y tu motivación, más que tu extenso historial laboral.