Lo más probable es que tengas habilidades en las que ni siquiera te has parado a pensar. De hecho, la gran mayoría de quienes buscan trabajo ni siquiera saben nombrar sus habilidades transferibles. O eso, o no saben cómo se pueden aplicar esas habilidades en distintos ámbitos.
Piensa, por ejemplo, en la redacción. Si se te da bien, puedes usarla en casi cualquier trabajo que se te ocurra.
¿Estás dando a conocer una marca? Esas habilidades de redacción te vendrán muy bien a la hora de crear publicaciones en redes sociales.
¿Estás organizando un evento? Seguro que puedes redactar descripciones atractivas del mismo.
¿Estás vendiendo algo? Tus habilidades de redacción resultarán esenciales a la hora de llegar a la gente.
¿Lo ves? Una sola habilidad puede ser útil en una gran variedad de trabajos. ¡Y por eso se llama «transferible»!
¿Qué son las habilidades transferibles?
Las habilidades transferibles son habilidades, capacidades y talentos que has adquirido con el tiempo a través de diferentes experiencias, como el colegio, la universidad, los trabajos, los campamentos de verano, el voluntariado, los deportes, las aficiones, etc.
Son las habilidades y capacidades que, en cierto modo, son un subproducto de otros conocimientos o habilidades.
Te pongo un ejemplo: si acabas de graduarte, presentar proyectos y trabajos en la escuela era simplemente algo que tenías que hacer mientras aprendías más sobre tu materia. Al final, el resultado es que has desarrollado al menos algunas habilidades de presentación.
Otro ejemplo: si antes trabajabas como auxiliar de vuelo, probablemente tengas buenas habilidades de atención al cliente (algo que se necesita en muchos otros trabajos).
¿Por qué deberías aprovecharlas?
Contar con un amplio conjunto de habilidades transferibles resulta especialmente útil para los recién graduados, las personas con poca experiencia laboral o aquellas que están a punto de dar un giro radical a su trayectoria profesional.
Las habilidades transferibles son geniales por varias razones:
- Todo el mundo las tiene (aunque no se den cuenta). La facultad, la universidad o tu trabajo anterior te han enseñado mucho más de lo que crees.
- Se adaptan bien a los requisitos específicos de cada trabajo. Las habilidades transferibles pueden ayudarte a demostrar que, aunque todavía no tengas una habilidad concreta, serás capaz de aprenderla rápidamente.
- También incluyen habilidades interpersonales, y los empleadores las valoran cada vez más en los nuevos contratados.
En pocas palabras, añadir habilidades transferibles a tu currículum demuestra que, aunque quizá no tengas experiencia laboral directa aplicable, sí que tienes habilidades que pueden aplicarse a determinados puestos.
¿Cómo identificar tus habilidades transferibles?
Una vez que sepas a qué carrera te gustaría dedicarte, haz una lista de las habilidades y requisitos necesarios para ese puesto de trabajo. A continuación, compáralos con las habilidades que tienes. ¡Así de sencillo!
Otra forma de hacerlo es mediante el autoanálisis. Coge un trozo de papel y haz una lista de todas las habilidades que tu centro de estudios, proyecto o trabajo actual te exige en el día a día. Después, comprueba si encajan con puestos de trabajo concretos.
Para ponerte las ideas en marcha, echa un vistazo a esta lista de las 10 mejores habilidades transferibles. ¿Dominas alguna de ellas?
Habilidades de comunicación y retórica
Estas son habilidades que puedes usar en muchos sectores diferentes. Si solías presentar tus trabajos en la universidad, tienes experiencia hablando en público o en clubes de debate, no dudes en mencionarlo en tu currículum.
¿Has trabajado alguna vez en un puesto que requiriera interactuar con los clientes? Mejor aún. Aprovecha tu currículum para dar más detalles al respecto y menciona un ejemplo concreto de cómo utilizaste tus habilidades de comunicación o de cómo te ayudaron a mejorar el índice de satisfacción de los clientes.
Habilidades de redacción
¿Se te dan bien las palabras? Es probable que se te diera bien redactar ensayos en la universidad, que hayas hecho cursos de redacción, que hayas creado un blog o que hayas colaborado en la revista de tu empresa.
Tu ventaja es que, a diferencia de las habilidades de comunicación, siempre puedes respaldar tus habilidades de redacción con pruebas, enviando muestras de tus textos o enlazando tu currículum a tu blog o página web personal.
Ingenio
Ser ingenioso es una gran virtud. De hecho, se considera un signo de inteligencia.
Si no te asusta fácilmente lo nuevo, siempre piensas en formas creativas de resolver las cosas o te adaptas bien a situaciones nuevas, menciónalo.
Piensa en una tarea o circunstancia concreta en la que hayas demostrado ingenio y hayas resuelto el problema con éxito.
Habilidades organizativas
¿Alguna vez has ayudado a organizar eventos en la universidad, en la comunidad, en una asociación o en una empresa? ¿O has demostrado tus habilidades organizativas de alguna otra forma en el colegio, en un campamento de verano o en eventos de empresa?
Entonces, sin duda deberías mencionarlo si estás solicitando un trabajo en el que las habilidades organizativas puedan resultar útiles (por ejemplo, gestor de comunidad, gestor de proyectos, responsable de oficina o gestor de eventos).
Describe brevemente tus funciones y cómo contribuiste al buen desarrollo de un evento, o menciona varios eventos que hayas ayudado a organizar.
Habilidades analíticas
Las habilidades analíticas son útiles en muchos sectores diferentes. Se valoran en el ámbito empresarial, económico y financiero, en marketing, en ventas, así como en recursos humanos o en la enseñanza.
Si eres capaz de resolver fácilmente un problema dividiéndolo en partes más pequeñas, analizándolas y llegando a una solución, no dudes en incluirlo en tu currículum.
Creatividad
Si alguna vez has hecho algo creativo, por ejemplo, cualquier forma de arte —pintura, escritura creativa o manualidades—, aprovéchalo.
Si eres una persona creativa, lo más probable es que también puedas serlo en otros ámbitos además del arte.
Habilidades numéricas y aritméticas
¿Siempre se te han dado bien las matemáticas o has demostrado alguna vez tener habilidad con los números?
Ya sea en la uni o en cualquier trabajo —por ejemplo, si te has encargado de la caja registradora, de la contabilidad o de algo parecido—, es posible que puedas aplicar esas habilidades también a otros campos.
Habilidades de gestión del tiempo
La gestión del tiempo es una cualidad muy valorada en cualquier sector que se te ocurra. Además, es probable que ya domines el arte de gestionar tu tiempo gracias a tus estudios. ¿De qué otra forma podrías estar al día con tus tareas académicas?
No hay mucha gente capaz de planificar eficazmente su tiempo, ser puntual, aprovechar al máximo sus horas de trabajo o priorizar tareas y abordarlas de forma sistemática.
Si tú sí puedes, ¡no dudes en mencionarlo en tu currículum!
Habilidades de atención al cliente
Trabajar en restaurantes, bares o cafeterías es lo que hacen la mayoría de los estudiantes para complementar sus ingresos. Pero, ¿cómo puedes convertir las habilidades que has adquirido como camarero en algo que te sirva en tu primer trabajo después de la universidad?
Ser servicial, paciente y educado al tratar con la gente son cualidades que valen su peso en oro. Todas ellas son cualidades que, con toda seguridad, has tenido que demostrar en tu trabajo de camarero.
Además de mencionar estas habilidades en tu currículum, también puedes desarrollarlas durante la entrevista de trabajo. Puedes hablar de una situación complicada que gestionaste con facilidad o de alguna ocasión en la que ayudaste a alguien que se encontraba en apuros.
Habilidades para tomar decisiones
Si alguna vez has tenido que tomar una decisión para un grupo grande de personas y salió muy bien, no te olvides de reconocértelo.
Las habilidades para tomar decisiones son importantes porque tu jefe quiere saber si eres capaz de pensar por ti mismo, si eres rápido a la hora de decidir cuál es la mejor forma de actuar y si puede confiar en ti en situaciones difíciles.
¿Cómo destacar tus habilidades transferibles en tu currículum?
Si ya tienes una lista de habilidades transferibles relevantes para un puesto de trabajo concreto, puedes empezar a adaptar tu currículum directamente a él.
En primer lugar, elige un formato de currículum adecuado. Si no tienes experiencia laboral o si buscas oportunidades en otro sector, deberías optar por un formato funcional o híbrido. Ambos se centran en tus habilidades más que en tu experiencia laboral.
¿No sabes qué formato te conviene más? Aquí tienes una breve guía en vídeo sobre los formatos de currículum y cuándo usar cada uno.
Después, céntrate en usar palabras clave y destacar tus habilidades. Puedes hacerlo en la sección de habilidades, pero también a lo largo de todo tu currículum: en el perfil, en las descripciones de los trabajos, en la formación, etc.
¿Cómo? Volvamos al ejemplo de una azafata que busca un puesto de atención al cliente. En la descripción del puesto, puedes añadir puntos clave que digan:
¿Ves cómo esta descripción establece un claro paralelismo con lo que se exigiría en un puesto de atención al cliente?
¡Y así es como promocionas tus habilidades transferibles en tu currículum!
¿Has sacado conclusiones sobre cómo mostrar de forma eficaz tus habilidades transferibles en un currículum? ¡Genial! Ahora, pongamos en práctica esas ideas. Transforma tu perfil de LinkedIn en un currículum sólido que destaque tus habilidades versátiles.